LOIS BLANCO ANÁLISIS
22 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.apoleón requería en su guerra con los rusos cuarenta caballos, diez jinetes y mucha paciencia para conocer la salud de Josefina. Bush liquidó en unos minutos de teléfono con Aznar -momento que recoge la instantánea- el apoyo de España a su campaña bélica Justicia infinita. En la época de Napoleón, Fraga hubiese disfrutado de un periodo espacial más largo para arengar al clan sobre sus propósitos para la conquista de la UE. Pero Aznar ordenó que se marcase el teléfono de la Xunta y los preparativos bélicos en San Caetano para la campaña europea se diluyeron. ¿Perdió Fraga? Pues no, porque llegó a donde quería llegar; lleva haciéndolo doce años con idénticos argumentos sobre la UE y el Senado para enervar a González o echar pecho ante Aznar. Porque no perdió, resulta una temeridad que Beiras y Touriño se echen en los brazos de Fraga el Consquistador, salvo que quieran guardar obediencia infinita a Aznar.