Diez años de embajada en Madrid

PALOMA ABEJÓN MADRID

GALICIA

La Casa de Galicia, que costó 12 millones de euros en 1992, ha albergado 1.600 actos en la capital española

21 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

«Quiero que sea la Casa no sólo de todos los gallegos, sino también de aquellos que aman y sienten interés por nuestra tierra». Manuel Fraga inauguró hace diez años con esas palabras la nueva sede de la Casa de Galicia en Madrid, un palacete situado en pleno centro de la capital de España cuya adquisición -costó más de 12 millones de euros, cerca de 2.000 millones de pesetas- trajo en su día un aluvión de críticas. Camilo José Cela, invitado de honor a la fiesta inaugural de hace diez años, dijo entonces de la casa en su discurso: «Es pequeña, pero suficiente para nosotros». Pequeña pero cara, según algunos, y pequeña pero grande, según otros, la embajada gallega en Madrid ha cumplido su primer decenio de vida. Ubicada en el Palacio de Amezua, ha acogido la celebración de casi 400 conferencias, 300 exposiciones de artistas, 230 presentaciones de productos, empresas o promociones turísticas relacionadas con Galicia, así como 130 presentaciones de libros, 120 conciertos y recitales, alrededor de 400 reuniones de trabajo, más de medio centenar de homenajes y mesas redondas y otras tantas ruedas de prensa. En total, más de 1.600 actos. En el triángulo cultural La vieja oficina de la calle Serrano, de tan sólo 150 metros cuadrados, dio paso a una sede noble situada muy cerca del llamado triángulo cultural de Madrid, la zona ubicada entre los museos del Prado, Tyssen y Reina Sofía. El mundo empresarial ha tenido en la Casa de Galicia uno de sus escaparates más importantes, igual que el del arte, que ha visto cómo el Palacio de Amezua se convertía en una habitual sala de exposiciones, conciertos y cine.