Irlanda recibe de países angloparlantes el 85% de su inversión extranjera directa Fue una lengua impuesta, a veces a sangre y fuego. Pero Irlanda comienza a olvidar la represión británica y saborea los réditos económicos que le supone hablar inglés. Estados Unidos es el principal padrino exterior de los irlandeses, hasta el punto de que un cuarto de la inversión de EE UU en Europa se queda en tierras de Eire. Además, los países angloparlantes capitalizan el 85 por ciento de la inversión directa extranjera en Irlanda. Por la misma razón, sus «primos» escoceses ya son una seria competencia para el tigre celta.
28 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Irlanda lleva ocho siglos hablando inglés. O mejor, «adaptándolo a su propia cultura y al sustrato lingüístico gaélico», afirma la filóloga Loreto Todd. El resultado es el Hiberno-english, una variedad dialectal cargada de la riqueza metafórica e imaginativa del gaélico, pero que cumple la función de lengua franca tan útil para los negocios. En su obra Traducciones, el escritor irlandés Brian Friel reconoce que el inglés es la lengua ideal para el comercio. Pero confiere al gaélico un papel más espiritual. «Está plagado de mitologías, de fantasía y esperanza (...) es nuestra respuesta a las cabañas de adobe y una dieta basada en las patatas», escribió. De alguna forma, las dos lenguas de Irlanda representan la dualidad entre la vieja economía y la nueva orientación del país hacia el comercio exterior. «Para los norteamericanos, el factor lingüístico es fundamental», asegura John Dillon, director de Inversiones de Shannon Development y, por tanto uno de los hombres que mejor conocen cuáles son los cebos para atraer al capital extranjero. Quizás por su escasa propensión a estudiar otras lenguas, los estadounidenses se inclinan a decidir su instalación en países angloparlantes, siempre y cuando haya también otras ventajas fiscales y laborales.