Nubarrones sobre el feudo de Jesús Ares

La Voz

GALICIA

XOSÉ RODRÍGUEZ CRÓNICA Los vecinos dividen sus opiniones ante el proceso penal de su único regidor de la democracia

16 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

OQUES dejó de ser ayer un lugar apacible y tranquilo. En boca de todos estaba la noticia del proceso al alcalde del municipio, Jesús Ares, por una supuesta tentativa de abuso sexual a una menor. Había pasado un año desde la denuncia; un poco menos desde que las dos concejalas socialistas que forman la oposición, Cruz Bande y Nuria Combo, solicitasen formalmente la dimisión del regidor a principios del 2001. La opinión está dividida en un municipio donde quien gobierna desde que hay democracia, a pesar del baile de siglas políticas, es el alcalde. Ares dirigió el Concello con UCD, CDG, AP y PP, y no conoce otro resultado que las mayorías absolutas. Muchos de sus votantes le profesan auténtica devoción, y hay incluso a quien le gustaría que siguiese gobernando los destinos municipales aunque resultara culpable. Otros no creen en su culpabilidad y consideran el caso como una maniobra política del padre de la víctima, amigo personal del alcalde y miembro del PP. Eso sí, alguno de los defensores de Ares admitió que «aínda que é mullereiro, é unha boa persoa e nunca faría iso». Sin embargo, no todo el mundo piensa igual en Toques, sobre todo si tenemos en cuenta que el PP, que gobierna con siete concejales de nueve, perdió unos cien votos en las últimas elecciones autonómicas. De hecho, son muchos toquenses los que ahora opinan que «se o fixo que pague por elo», y creen que Ares debería dejar su cargo en caso de que se probase su culpabilidad. Los sectores más críticos se confesaron sorprendidos por la tardanza en iniciar el proceso, sobre todo si consideramos que el escrito de acusación ya estaba redactado el 12 de julio del año pasado. Esta parte de la ciudadanía opina que las penas solicitadas -dos años de prisión y 3.000 euros (499.158 pesetas) de multa- son escasas dado el delito que se le imputa. También aseguraron que este caso es sólo la punta del iceberg, y que si no hubo más denuncias fue por el miedo. Un duro escollo A sus 67 años, Jesús Ares se enfrenta al peor escollo de su larga carrera política. Sin embargo, la tímida bajada que sufrió el PP en las Autonómicas hace presagiar que seguirá manteniendo la mayoría absoluta. Contaba un cura de una parroquia de Toques, a raíz de este caso, que la carne es débil y que debemos perdonar. Sin duda, serán muchos los toquenses que sigan este precepto.