El Gobierno hará comparecer en el Parlamento a sus catorce conselleiros

LUIS VILLAMOR SANTIAGO

GALICIA

La medida no tiene precedentes, pero deja insatisfecha a la oposición que solicitaba habilitar el mes de enero Los primeros síntomas de cambio de conducta del PP se dieron ayer en el Parlamento aunque, paradójicamente, éste no aceptó habilitar enero, como pretendía la oposición, para que Fraga explicase el Gobierno en O Hórreo. Los conservadores se comprometieron a llevar al pleno a sus catorce conselleiros, cuando se inicie en febrero la actividad. La oposición se temió el bloqueo.

10 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

El tiro por elevación del PP descolocó en parte a la oposición, que esperaba aprovechar los veinte días que restan del mes de enero para que los conselleiros se explicasen en comisión. Los populares jugaron a lo grande y apostaron por llevarlos a pleno en febrero, de dos en dos, algo que en el Parlamento no tiene precedentes. El siempre torrencial portavoz del grupo popular, Xaime Pita, optó ayer por emplear un registro más comedido aunque, en un momento crucial del debate, cuando no estaba en el uso de la palabra, no pudo contener un sonoro «¡xa empezamos!». Pita vendió ayer un producto, el de las comparecencias en masa, que consideró «superxeneroso» y agradeció a la oposición la aceptación del diálogo que Fraga, dijo, viene ofreciendo desde 1989. Los populares rehusaron reanudar los trabajos parlamentarios en enero porque no habría circunstancias excepcionales. Fraga compareció hace un mes en el debate de investidura y se ha comprometido a hacerlo en la cámara gallega. «Filibusterismo» A juicio del PP, asuntos como los del sector lácteo, presidencia española de la UE en relación con Galicia o fondos estructurales, recordados por el nacionalista Alfredo Suárez Canal, pueden esperar unos días. El de la emigración, no tanto. Miras Portugal será el primer conselleiro en tomar la palabra en el Parlamento. El socialista Touriño celebró que Fraga haya aceptado comparecer, pero urgió entrar en materia. A su juicio, lo que el Gobierno pretende al introducir a los conselleiros en pleno y no en comisión es «filibusterismo político», por cuanto evitaría el debate de cuestiones de actualidad. En este sentido apuntó también su correligionario Rego. Las primeras sacudidas en el edificio de consenso que han levantado PP, BNG y PSdeG tras los comicios no tuvieron más consecuencias.