nidades de elite de EEUU continúan rastreando Tora Bora en busca de Osama Bin Laden. Mientras el FBI sigue interrogando a detenidos talibanes y de Al Qaida para averiguar también el paradero del 'mulá' Omar.
24 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.La actividad militar en Tora Bora disminuyó notablemente desde hace más de una semana cuando comandantes de las fuerzas afganas tribales anunciaron la victoria contra cientos, quizás miles, de militantes de la organización Al Qaeda de Bin Laden, que se habían atrincherado en el lugar. Pero la operación sigue en marcha, aunque a menor nivel, pese a que la atención en los últimos días se desplazó a Kabul, donde el sábado tomó posesión la Administración Interina encabezada por Hamid Karzai, que gobernará Afganistán por un periodo de seis meses. Aviones estadounidenses continúan los vuelos de reconocimiento en el cielo de Afganistán, y especialmente sobre las montañas blancas donde está el complejo de túneles y cuevas de Tora Bora. Y a la zona están llegando más marines de EEUU dispuestos a inspeccionar el fuerte subterráneo, cueva por cueva y túnel por túnel, para dar con Osama Bin Laden u otros líderes de Al Qaeda. El paradero del disidente saudí sigue siendo un misterio junto a los cientos de sus seguidores que, según los comandantes militares afganos y el propio secretario de Defensa de EEUU, Donald Rumsfeld, huyeron desde Tora Bora hacia la frontera con Pakistán. Fuentes del Pentágono no descartan que Bin Laden esté muerto en alguna de las cuevas de Tora Bora, pero tampoco que esté vivo en otra parte de Afganistán o que haya cruzado a Pakistán. Según declaró a la televisión china el presidente paquistaní Pervez Musharraf, existía 'una 'gran posibilidad' de que el disidente saudí, por el que EEUU ofrece una recompensa de 25 millones de dólares, hubiera resultado muerto durante los ataques contra Tora Bora, pero no hay pruebas al respecto. Simultáneamente las fuerzas aliadas que lidera EEUU y agentes del FBI continúan interrogando a los detenidos talibanes y militantes de Al Qaeda, para dar también con el paradero del 'mulá' Omar. El ejército estadounidense tiene bajo su custodia a 15 detenidos en un recinto habilitado para prisión en una base aérea de Kandahar, el antiguo bastión de los talibanes al sur del país, y a otros ocho en un barco de guerra en el océano Indico. De acuerdo con un portavoz del gobierno de Kandahar, agentes del FBI, estaban interrogando al que fue viceministro de Defensa talibán, el 'mulá' Mohamed Fazil. Además de la prisión en la base aérea de Kandahar que están ampliando para alojar hasta 500 internos, los soldados estadounidenses habilitaron un hangar abandonado en la base aérea de Bagram, 40 kilómetros al norte de la capital afgana, para 120 detenidos. Están siendo interrogados también los 7.000 prisioneros de guerra bajo custodia de las fuerzas antitalibán o de las fuerzas aliadas, para ver sus conexiones con el liderazgo de Al Qaeda y de los talibanes. El paradero del 'mulá' Omar, continúa siendo un misterio desde la rendición de Kandahar a principios de mes, tras las negociaciones entre jefes talibanes y Harmid Karzai, el jefe tribal de la mayoritaria etnia afgana de los pastunes, que asumió el sábado el poder como jefe de la Administración interina. Después de ser nombrado jefe de dicha administración, Karzai calificó al 'mula' Omar de prófugo de la justicia y en su discurso de investidura se comprometió a luchar contra el terrorismo hasta eliminarlo. Según lo rubricado en la conferencia interafgana de Bonn, la Administración Interina gobernará Afganistán por un periodo de seis meses dentro de los cuales tiene que convocar una 'loya yirga' o gran asamblea de ancianos y líderes tribales equivalente al parlamento. Esta 'loya yirga', que será inaugurada por el antiguo rey Zahir Sha, establecerá una Autoridad de Transición hasta la convocatoria de elecciones generales de las que emergerá el gobierno definitivo.