El Celta puede dar el salto del octavo puesto al liderato en solamente cinco jornadas y conseguir el título simbólico de invierno en la última jornada de la primera vuelta que se disputa el día de Reyes. El empate del Real Madrid ayer en Son Moix ofrece al Celta esta posibilidad.
23 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Una carambola probable: Para que el Celta sea campeón de invierno es necesario que se den ciertos resultados en tres partidos diferentes. Para empezar, el conjunto de Víctor Fernández tendría que vencer en Balaídos el seis de enero al Rayo Vallecano, colista de la clasificación. En el duelo de los dos primeros, Dépor y Real Madrid, en el Bernabéu es necesario que los coruñeses no ganen. La tercera premisa es que el Alavés no venza en los dos compromisos que tiene pendientes de esta primera vuelta. El equipo vitoriano no jugó ayer el encuentro que tenía que disputar en Vallecas, al ser suspendido por la nieve, y lo más probable es que no se juegue antes del seis de enero a no ser que la Federación obligue a ello. Por tanto, en caso de que el Alavés le gane al Osasuna habría que esperar a que se jugase el partido aplazado para determinar si el Celta es campeón invernal. El mejor conjunto del mes: Lo que no hay quien le quite al Celta es el mérito de haber sido el mejor equipo del mes de diciembre en Primera División empatado con el Real Madrid, tanto en puntos como en goles a favor y en contra. Ambos han sumado en los cuatro partidos disputados diez puntos (tres victorias y un empate), ocho goles a favor y tres en contra. El tercer mejor equipo del mes de diciembre ha sido la Unión Deportiva Las Palmas con ocho puntos y los peores el Villarreal y el Tenerife con un solo punto. La segunda mejor racha de la «era Víctor Fernández»: El Celta ha sumado doce puntos sobre quince posibles en las últimas cinco jornadas de Liga, con cuatro victorias y un empate. Esta racha de resultados solamente ha sido superada una vez en las cuatro temporadas de Víctor Fernández al frente de la dirección técnica del equipo vigués. El año pasado consiguió cinco victorias consecutivas entre las jornadas 25 y 29 sobre el Oviedo, Valladolid, Valencia, Málaga y Athletic de Bilbao. Invitación al optimismo: A pesar de la irregularidad que ha tenido el Celta en la primera vuelta, el equipo de Víctor Fernández está metido de pleno en la lucha por la Champions League y tiene la posibilidad de ser campeón de invierno por primera vez en su historia. La Liga es el único campeonato que tiene que afrontar con una plantilla pensada para tres competiciones. Si la suerte no le es esquiva, el Celta es claro candidato a conseguir por primera su pasaporte para la Champions.