JUAN CAPEÁNS CRÓNICA La comunidad universitaria introduce las actividades lúdicas en sus protestas en las calles
20 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.A Santa Compaña existe. Deambula desde hace semanas por las calles de las principales ciudades gallegas en penitencia. Las almas en pena murmullan: «Pilar, ten piedad... ministra ten piedad...». La LOU es la muerte de la enseñanza superior pública, según la comunidad universitaria gallega. Los campus son como Fuenteovejuna. No existen líderes, todos a una. Las facultades de Ciencias da Educación organizan juegos y diseñan actos de protestas. Los servicios de Deportes de la Universidad de Santiago montan partidos de fútbol a la sombra de la Catedral. Las cacerolas suenan ante el Parlamento, en María Pita, y allí donde estén los Duques de Lugo. Las cadenas humanas podrían unir el puente colgante de Rande con el puente del Milenio ourensano. Apoyo ciudadano A medida que avanza el conflicto los apoyos ciudadanos se multiplican. En Santiago, ciudad que capitanea las movilizaciones y vive pendiente de los actos reivindicativos, el Concello ha hecho público un comunicado en el que insta al Gobierno a modificar el texto de la LOU y anima a los universitarios «a manter o civismo amosado ata a data». «Siempre gana el que más lucha», animó ayer la escritora galardonada con el Planeta, Rosa Regás, a los estudiantes de A Coruña. Y les dedicó su libro con un «marchemos contra la LOU. Es, sobre todo, una defensa de la universidad pública que con tanto trabajo consiguieron los luchadores que nos precedieron. Ánimo». Cada paso del Gobierno central es una respuesta contundente: ¿Que si el 99% de los estudiantes no saben de que va la LOU? Pues toma ración de lectura a las puertas del Parlamento. ¿Que la policía separa a unos manifestantes? Ignorancia absoluta, pancartas ingeniosas y lección magistral en Compostela de la Asociación PreSOS. El tema, cómo lograr sobrevivir a una carga policial. El profesor de Ciencias Políticas de la Universidad compostelana Xosé Luis Barreiro -uno de los «instigadores», según Fraga- se multiplica por los campus gallegos. Ayer estuvo en Ourense, donde habló ante quinientos alumnos. La movida contra la LOU del jueves en Santiago no tuvo precedentes, pero la iniciativa, aún siendo insólita, podría ser superada por las facultades coruñesas, que ya proponen una huelga a la japonesa. Horas extras para recuperar las clases perdidas. Saben que el aprobado se tambalea. De momento, en imaginación, cum laude.