La defensa se convierte en el talón de Aquiles blanquiazul

REDACCIÓN A CORUÑA

GALICIA

Tras la derrota, reflexión. Lo ocurrido en el Heliodoro Rodríguez ante el vicecolista de la tabla no puede pasar de mera anécdota cuando quince días antes el Dépor extraía cero puntos de Vallecas, el colista.

12 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Empezar encajando se ha convertido en un hábito Es como si Lance Armstrong comenzase la contrarreloj un minuto después de su horario de salida. Al Dépor le motiva perder ese minuto o, lo que es lo mismo, recibir primero un gol. El trabajo posterior es doble. Y en una temporada con dos partidos por semana el esfuerzo se acaba pagando. El Deportivo es especialista en remontadas. Pero tentar a la suerte de forma tan reiterada provoca frustraciones como las de Tenerife o Vallecas. Las rotaciones no sientan bien... atrás Los coruñeses han encajado en Liga quince goles en doce jornadas, cinco más que en la primera docena de partidos hace un año. El Valencia está basando su rendimiento en la defensa: lleva sólo ocho goles en contra, los mismos que el Alavés, y el Barcelona nueve. Irureta ha dispuesto cinco posibles combinaciones con sus cinco centrales de las que se desprende un dato curioso: cuando Naybet juega, el equipo no pierde. La temporada pasada, las rotaciones entre los centrales era cosa sólo de tres. Si marca primero, gana Puede considerarse como una ley matemática en la presente temporada liguera: si el Dépor es el primero en marcar, gana. Esta campaña se adelantó en cinco ocasiones, y en las cinco triunfó. Las armas del líder son de conocimiento público Cuanto más crece el Deportivo, más se conocen sus virtudes. La popularidad que han adquirido Diego Tristán y Valerón ha llevado a los entrenadores rivales a preparar marcajes especiales para ambos jugadores. El Osasuna, viendo cómo había sufrido el Dépor en las reducidas dimensiones del Teresa Rivero, intentó adelantar su defensa y presionar las líneas de pase del Dépor en el último choque de Riazor con el posterior juego al contragolpe de los coruñeses. El Tenerife intentó la misma táctica, y le salió bien.