Al Parlamento gallego le corresponde designar a los senadores de la comunidad en cada legislatura de las Cortes Generales. El BNG colocó en la Cámara Alta -a raíz de las autonómicas del 97, en que logró el sorpasso a costa del PSdeG- al senador Quintana, quien ha sonado como posible relevo de Beiras, y que suscitó el apoyo de un sector de las bases ourensanas del BNG para engrosar las listas autonómicas. Las dudas que puedan suscitarse sobre el senador de la oposición inciden, por lo tanto, sobre un cualificado dirigente del Bloque que, en caso de perder la posición senatorial por estas circunstancias, podría quedar sin asiento institucional. El 21-O ha traído el matiz del empate entre nacionalistas y socialistas, si bien en el BNG los argumentos no arrojan duda. «Habería algunha lagoa na lei se estivéramos a falar dunha forza con 16 deputados que obtivera máis votos ca outra con 17, como aconteceu de feito en Cataluña entre Pujol e Maragall», explica Suárez Canal, seguro de que, con la ley en la mano, mantendrán a su senador. Legislación El Estatuto de Autonomía establece que la designación de senadores «será feita de forma proporcional á reperesentación das distintas forzas políticas existentes no Parlamento de Galicia». Esta redacción que el Bloque ven tan clara a su favor conduce al PSdeG a pedir paso con sus 17 diputados. El BNG, con otros 17, apela a su mayor porcentaje de votos. La polémica puede reproducirse al elegir al vicepresidente segundo del Parlamento. Como se prevé un empate opositor por más que se repita la votación, el PSdeG cree que habrá que alcanzar el consenso.