El monarca visto por los niños

Elisa Álvarez González
ELISA ÁLVAREZ SANTIAGO

GALICIA

PACO RODRÍGUEZ

Los finalistas del concurso «¿Qué es un Rey para ti?» presentaron sus trabajos en Santiago

02 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

«El Rey es un hombre al que le deberíamos agradecer que nuestro país sea libre»; «como viviu en Portugal mentres era pequeno, fala moi ben o portugués e polo tanto entende o galego» o «mi Rey es alto y guapo». Pequeños retazos de lo que significa para los niños gallegos Juan Carlos I. Reseñas de su biografía, loas a su trabajo, agradecimientos a él y a toda su familia. Entre las historias de los más pequeños, dos niñas aportaron las mejores definiciones. «Tú no me conoces, pero yo sé mucho de ti por las revistas del corazón que compra la abuela Isolina», le explicaba a Su Majestad Carolina Cordel, de Betanzos. Victoria Benavides, de Ourense, incluía entre las múltiples cualidades del regente, «ser un abuelo chocho con sus nietos». Ninguna de las dos viajará a Madrid. Su Majestad se lo pierde. Audiencia Quien sí viajará será Pablo Fernández, Francisco Pérez o Marouan El Youssfi, los tres ganadores de la fase autonómica del concurso estatal ¿Qué es un Rey para ti?. Uno de ellos representará a Galicia en la audiencia que previsiblemente se celebrará en la segunda quincena de diciembre o en enero. En total, fueron 56 trabajos los finalistas, entre los que se incluían redacciones, dibujos, carteles de plastilina e incluso un proyecto audiovisual. La novedad de este certamen, que ya celebra su vigésimoprimera edición, es que por primera vez se realiza una fase previa por comunidades autónomas. En el acto de entrega de diplomas estuvieron, además de los responsables del concurso y la Consellería de Educación, padres, profesores y hermanos de los finalistas. Incluso una de las docentes recordó viejos tiempos, ya que en su época ganó en dos ocasiones. Para los maestros hubo un detalle, para los pequeños varios obsequios, y para los padres, la prisa por inmortalizar un recuerdo y el orgullo que sólo pueden producir los niños de sus ojos.