«Hay que presentar proyectos serios y creíbles a los gobiernos»

La Voz

GALICIA

Fernando Gomes, ex-ministro y candidato a la alcaldía de Oporto

15 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Fernando Gomes, siempre crítico con el centralismo lisboeta, dejó el Gobierno tras mantener públicas discrepancias con el primer ministro Antonio Guterres. Ahora, vuelve a presentarse a la Alcaldía que ocupó durante toda una década, y en la que había dejado a su concejal Nuno Cardoso, a quien acusa ahora de «desinterés» y cortedad de miras. Confía en la victoria y en tomar el relevo a Manuel Cabezas como presidente del Eje Atlántico. -¿En qué punto se encuentra el «lobby» de ciudades de Galicia y el norte de Portugal? -Todos los temas que estaban en discusión hace años siguen parados, prácticamente no hubo evolución. Esto pasa por falta de capacidad política. Últimamente, la actuación del Eje Atlántico ha sido muy discreta. -¿Qué hay que hacer? -El Eje tiene que reforzar su peso político, constituirse con una autoridad ante los gobiernos. La fuerza política y la credibilidad de sus protagonistas es fundamental. Hay que presentar proyectos concretos, serios y creíbles para que puedan ser realizados. La presión, la fuerza, es fundamental para conseguir los objetivos de dos regiones de potencial tan vasto. Los objetivos acumulan mucho retraso. -¿Y qué asuntos importantes se propone retomar con relación a Galicia? -En infraestructuras, los temas fundamentales son la mejora de la conexión por ferrocarril y la autovía por la costa entre Viana y Galicia. Era necesario ampliar el aeropuerto, y está quedando una bella instalación a la que hay que dotar de nuevas rutas internacionales. También es precisa una mayor relación entre las asociaciones empresariales de ambas regiones, sobre todo las de comerciantes. Otro proyecto interesante, en el que está el Ministerio de Economía portuguñes, es aproximar cada vez más a la frontera un conjunto de industrias auxiliares del automóvil. -¿Hay dinero para el tren Vigo-Oporto? -Tiene que haber medios para hacer algo. El problema es que Portugal no tiene recursos para otra línea en TGV como la que irá a más de 300 kilómetros por hora para Madrid. Yo defiendo un tren de velocidad rápida, a 200-220 kilómetros por hora, cuyo coste es cinco o seis veces inferior. Para la distancia que hay, el tiempo de viaje es prácticamente el mismo.