El Real Madrid optó por asegurar atrás y triunfó ante un decepcionante Athletic de Bilbao, llevándose una victoria que permite a los blancos respirar y escapar de su grave crisis en la Liga.
06 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Vicente del Bosque no quiso arriesgar y alineó a Hierro y Karanka en el centro de la defensa y al canterano Raúl Bravo en el lateral izquierdo, y su equipo, con mayor concentración que en anteriores partidos, mejoró defensivamente y ofreció esperanzas de cara al futuro. Con tres jugadores del filial, los madridistas acabaron con el Athletic tras el descanso, después de una pobre primera mitad. En la reanudación, el Madrid cumplió con el obligado objetivo de sumar su segundo triunfo, sin brillo en ataque, pero serio en la contención. Pero tras el descanso, cuando Heynckes ya había quitado a Guerrero y Urzaiz, bastó una jugada de Salgado y un cabezazo de Raúl para adelantar al Madrid y dar la tranquilidad al Bernabéu. El Athletic no había mejorado en nada, y Heynckes, viendo que su equipo no funcionaba, también sustituyó a Vales por Felipe, pero sin ningún resultado ante un rival en el que empezó a destacar Valdo por la derecha. Cuando el desafortunado Bravo tuvo que abandonar el partido lesionado para ser sustituido por otro canterano, Pavón, Solari decidió lanzar con su pierna derecha y su disparo sorprendió a Lafuente, que intentó sacar con una mano y la pifió. Iván Campo, con ansiedad Al término del choque, el jefe de los servicios médicos del Real Madrid, Alfonso del Corral, explicó que Iván Campo, que fue baja de última hora, sufre un cuadro de ansiedad. El defensa ha padecido insomnio en los últimos días como consecuencia de esa ansiedad, explicó Del Corral.