Seis años y 45 millones de euros

La Voz

GALICIA

21 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Si a Sito Miñanco el fiscal lo acusó en su momento de haber dirigido por teléfono el desembarco desde la cárcel, a Laureano Oubiña le imputa haber hecho una función similar, pero sobre el terreno, ya que fue detenido en las inmediaciones del estadio vigués de Balaídos, con tres teléfonos móviles y nueve tarjetas de prepago. Según el representante del ministerio público, Oubiña y los ya juzgados, Sito Miñanco y Piturro, fueron los encargados de coordinar las funciones de los restantes acusados y de informarles de las incidencias que se producían en el desarrollo de los hechos. Señala también que fue Oubiña quien contactó en varias ocasiones con el buque nodriza, a través de teléfonos ubicados en Asturias y con la planeadora que transportó el hachís hasta tierra. Precisa el fiscal que, en las múltiples comunicaciones mantenidas, Oubiña era identificado con apelativos como el de los puros y Castrón. Los responsables de la investigación le contabilizaron, sólo con una de las tarjetas, un total de 29 llamadas al número de Piturro y dos al del Pistolo, que pilotaba la planeadora. Con otra, llamó otras 11 veces al segundo interlocutor. Con una tercera efectuó otras once llamadas al Karateka. A lo largo de la noche, Oubiña recibió otras once llamadas de Piturro y dos de Pistolo. Por estos hechos, puede ser condenado a seis años y nueve meses de prisión y a una multa de 45 millones de euros (7.500 millones de pesetas). Desde hace tres meses tiene sobre sus espaldas otra sentencia firme de cuatro años por el mismo delito.