El Real Madrid, que definitivamente no carbura en este comienzo de temporada, sufrió para empatar (1-1) ante un Málaga lleno de ex-madridistas. A los visitantes les bastó con el orden y las ganas de sacar algo positivo del Bernabéu para no irse de vacío de Madrid.
08 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El equipo blanco salió dormido al campo, todo lo contrario que el Málaga. Los de Peiró dejaron sus miedos en el aeropuerto y saltaron al Santiago Bernabéu con desparpajo. Pero el dominio blanquiazul se acabó en el minuto 14, cuando Roberto Carlos lanzó una potente falta y en el rechace anotó el primer tanto del encuentro. Tras el descanso, el Málaga se fue descaradamente al ataque. Fruto de este dominio, Fernando Sanz, un central salido de la cantera blanca e hijo del anterior presidente del club madridista, pudo rematar a placer hasta en dos veces en el área pequeña para marcar el empate.