LA CARRERA HACIA LAS URNAS La campaña del 21-O pulverizará todos los récords de gasto electoral en Galicia. Los tres partidos mayoritarios casi duplicarán el presupuesto de 1997, según sus previsiones. El PP consigna 275 millones de pesetas, prácticamente en el límite legal de 280 millones, tope al que se aproxima el PSOE. El BNG da un salto sólo comparable a sus crecimientos en votos de los 90 y se sitúa en 250 millones.
01 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Los tres suman 785 millones de pesetas, frente a los 445 de hace cuatro años. Pero además del incremento destaca la gran igualdad que va a existir a priori entre las tres fuerzas políticas, al haberse reducido la ventaja de la que disfrutaba antaño el PP. «Está todo moi caro. O precio do papel, polas nubes. Os valados publicitarios, tamén», explica Mario López Rico, responsable de comunicación del Bloque. El frente nacionalista afronta su asalto a la Xunta con más medios que nunca. En 1993, por ejemplo, su presupuesto era cuatro veces inferior al del PP. Ahora apenas hay 25 millones de distancia. Es el Bloque el que más incrementa su presupuesto, un 127%. En el polo contrario se sitúa el PP, que gastará 275 millones de pesetas en una campaña «sobria y moderna», basada en el programa electoral y en el carisma de un candidato que no necesita presentación, indicó el portavoz del partido. Los populares aumentan su presupuesto en la medida que lo permite la legislación, que establece esta vez un límite de casi 280 millones, dentro de los que se incluyen los 65 millones para el mailing gratuito, los sobres de votación que envían los partidos a los domicilios. La cartera del PSOE seguirá siendo la segunda, ligeramente por delante del BNG. Antón Louro, coordinador de campaña, anuncia un presupuesto de 200 millones, a los que se añaden los fondos del mailing. «Imos estar case no máximo legal», apunta. De este modo, el PSOE realizará un esfuerzo considerablemente superior al de 1995, con un aumento de su inversión del 73,33%. Los partidos trabajan con metodologías diferentes a la hora de considerar el presupuesto de campaña. «É todo o gasto que se fai despois da convocatoria oficial das eleccións», explica Louro. En cambio, el nacionalista López Rico se refiere estrictamente a las dos semanas de búsqueda de voto. No se incluyen los carteles de precampaña ni las giras por América. Mítines y anuncios La mayor parte de los 800 millones que desembolsarán PP, PSOE y BNG servirán para, además de pagar la producción de los mítines, financiar la «comunicación política», es decir los anuncios en prensa y radio, las vallas y los carteles, así como la producción de los vídeos electorales. Sobre éstos nadie suelta prenda. «Temos a un equipo de creativos traballando para explica-lo fin dunha etapa do país e o anuncio da próxima», dice Antón Louro cuando se le pregunta por el famoso dóberman usado contra Aznar.