El fiscal tuvo que recurrir al testimonio de una vidente

La Voz

GALICIA

01 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

El fiscal Francisco Montijano será el encargo de convencer al jurado de la culpabilidad de Loli Vázquez. A pesar de la complejidad del caso, su escrito de conclusiones provisionales es muy breve, ocupa poco más de un folio, en un sumario conformado por unos 10.000. Según su relato de hechos, sobre las diez menos veinte de la noche del nueve de octubre de 1999, Loli y Rocío se cruzaron en una carretera que une la Cala de Mijas con el hipódromo de la Costa del Sol. El fiscal sostiene que ambas discutieron muy acaloradamente y Loli golpeó a Rocío en la boca. Arma blanca A continuación sacó un arma blanca y se la clavó ocho veces en la espalda, dejándola inconsciente y moribunda. Después, según el relato del fiscal, la arrastró unos metros hacia el monte, donde la víctima se desangró. Sobre las dos de la madrugada volvió a la zona para trasladar el cadáver en un vehículo hasta cerca de la urbanización Altos del Rodeo. Allí le quitó la ropa y le abrió las piernas para aparentar una agresión sexual. Lo grave es que el fiscal no aporta pruebas para sustentar este relato de hechos, según la defensa. Paradójicamente, uno de los soportes de la acusación es el testimonio de una vidente de la zona que, al reconocer a Loli Vázquez en la televisión, acudió a la Guardia Civil para indicar que Loli había requerido sus servicios, explicándole que había roto con una persona por culpa de uno de sus hijos y pretendía vengarse.