Beiras reta a Fraga a un cara a cara y éste replica que el líder nacionalista nunca habla en serio de Galicia Fraga y Beiras, de volver a verse, sólo lo harán en el Parlamento. La imagen de un debate televisado entre ambos pertenece a la pantalla de los sueños de cada ciudadano. El candidato del PP descartó ayer un posible cara a cara con el líder del BNG, al igual que sucediera en 1997. Fraga dice que Beiras no habla en serio de Galicia y que tanta frivolidad limita su interés por un encuentro. El portavoz nacionalista demanda el debate para que los ciudadanos contrasten las propuestas de ambos sin engañifas ni triquiñuelas.
27 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Lo que para uno es una cuestión superflua y baladí, para otro supone un grave déficit democrático. Beiras ha retado a Fraga a un debate, al igual que hiciera Antolín Sánchez Presedo en 1993. Aquel año, el candidato del PSdeG compartió plató con el líder conservador en Santiago. El objetivo de Beiras, ahora, no es emular al denostado político socialista, sino demostrar en público que el PP no tiene programa. Según el BNG, privar a los ciudadanos del careo constituiría un ejercicio de hurto. Es decir, se le robaría al público su derecho de contrastar las ofertas programáticas. La negativa de Fraga al debate, para el BNG, obedece al miedo del candidato del PP, que se traduce en un comportamiento de marcaje sobre los medios públicos de comunicación. Sin interés Las tesis de Manuel Fraga para justificar su negativa son más escuetas. Para el líder popular, los programas ya se contrastan en el Parlamento y la ciudadanía ya está lo suficientemente informada. Fraga define a Beiras como un personaje hilarante y argumenta que nunca habla en serio de los problemas de Galicia. El presidente del PP lamenta que su adversario se refiera a él en términos como «la peste Fraga» y dice que, ante esa terminología, su interés por un debate es bastante limitado. Fuera del Parlamento, ambos líderes sólo han departido en una ocasión en Oporto. Fraga augura una campaña de golpes bajos de la oposición. Y la televisión dará las secuencias por separado.