Contundente. El coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, se desmarcó ayer con unas declaraciones en las que aseguró que el accidente de Vigo «no puede ser atribuido al azar o a los trabajadores. Es fruto de la violencia empresarial, que conlleva cinco muertos diarios. Estamos ante un terrorismo silencioso que se incrementa cada día». Llamazares anunció que su grupo va a solicitar que los delitos vinculados a los accidentes laborales sean incluidos en el Código Penal, con el objetivo de presionar a los empresarios para que cumplan la normativa. Concentración en Vigo. Dolor, frustración y enfado. Los más de mil trabajadores que se manifestaron ayer, a las doce, ante la delegación de Trabajo coincidían al explicar que sienten «impotencia y miedo, porque estos accidentes no van a acabar y nadie hace nada», según declaró un trabajador de Vulcano. Antes de la concentración, que colapsó el tráfico en Vigo, los 8.500 profesionales del naval y su industria decidieron expresar su indignación con un paro de una hora. Reunión urgente con la Xunta. Los representantes de UGT, CC OO y CIG aprovecharon la manifestación para reunirse con el delegado de Trabajo en Vigo y reclamarle una reunión urgente con el conselleiro de Xustiza, Antonio Pillado. «Si no habla con nosotros en dos días, nos movilizaremos», amenazaron desde los sindicatos, que reclaman un plan de acción que reduzca la elevada siniestralidad que sufre el sector.