Con la imaginación a la playa

Ana Balseiro
ANA BALSEIRO RIBADEO

GALICIA

PEPA LOSADA

Medio millar de aficionados construyeron en Barreiros sus castillos de arena La ausencia de sol no amilanó a los efímeros arquitectos, casi todos niños Cielos cubiertos y un bochorno justiciero marcaron ayer, poco después del mediodía, el inicio de la décimoprimera edición del Concurso Internacional de castillos de Arena, que cada 25 de julio se celebra en la playa de Arealonga, en el municipio lucense de Barreiros. Pero ni el calor, ni la timidez del sol para hacerse un hueco entre las nubes desanimaron a los más de cuatrocientos -420 concretamente- «artistas playeros» que, debidamente equipados con los más variados instrumentos, se lanzaron decididos a la arena mojada para darle forma siguiendo los dictados de su imaginación.

25 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Porque imaginación -y mucha- fue lo que se pudo ver sobre el kilómetro largo de Arealonga. Castillos con foso y almenas, motivos marinos -desde pulpos hasta estrellas de mar, tortugas y las siempre bellas sirenas-, de salvamento -como zódiacs, piraguas o una lograda escena de respiración boca a boca-, además de auténticas esculturas alusivas a la actualidad y la tecnología, como la despedida de la peseta o la telefonía móvil, cubrieron las parcelas -de siete metros cuadrados de superficie cada una- en las que la organización dividió el arenal aprovechando la bajamar. Los niños fueron los auténticos protagonistas del concurso, quienes año tras año participan de forma masiva, aunque algún adulto tampoco pudo resistir la tentación de modelar la arena, ante la mirada de cientos de curiosos que, tanto desde el paseo marítimo como desde la misma playa, no se perdieron detalle del proceso creativo. Tanto es así, que incluso un grupo de unos veinte delfines no renunció al espectáculo y siguió, desde el agua, la evolución de tan creativos escultores. «¡Esto, mejor que Miguel Ángel!», exclamaba satisfecho un participante tras concluir su trabajo. Obras de arte tan efímeras como la marea.