La precampaña de la Galicia global

ANXO LUGILDE A CORUÑA

GALICIA

LA CARRERA HACIA LAS URNAS La pugna más intensa que nunca por el voto americano eclipsó hasta ahora la batalla en el interior Para Fraga la precampaña «se adelantó» por la moción de censura de Beiras. Éste sostiene que su iniciativa contribuyó a postergar la fecha electoral. Sin saber muy bien desde cuando, Galicia, y con ella media América, lleva en precampaña muchos meses. El banderazo de salida fue difuso: la victoria de Aznar en marzo del 2000; la designación de Touriño como candidato socialista en mayo; el «cocido electoral» de Fraga en Buenos Aires de octubre; el congreso de aclamación a Beiras del BNG en febrero o la propia moción. América y las fotografías con sus grandes líderes han sido el principal objetivo de una contienda autonómica más global que nunca.

05 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Aún pese a la inercia de las aplastantes victorias de Fraga y de la encuesta socialista que le otorga de nuevo la mayoría, la pre-campaña no está siendo precisamente anodina. Con las crisis de las vacas locas y de Marruecos en el centro de un huracán interno frustradamente agitado por la huelga general, los vientos se fueron desplazando sobre el Atlántico hasta formar un auténtico tornado en torno a las anomalías del censo exterior, que se mezcla con la denuncia de la precaria situación social de amplias capas de emigrantes El prólogo austral Aunque desde el nacimiento de la autonomía los viajes a América en busca de votos han sido una constante, nunca los tres grandes partidos gallegos habían extendido con tanta intensidad su pugna al Nuevo Mundo. Tras las incursiones de BNG y PP en el Caribe y del PSOE en el Cono Sur, lo mejor está todavía por llegar. A finales de agosto Beiras abrirá el fuego con una gira por Mercosur, a la que seguirá otra por la misma zona de Felipe González y Zapatero reforzando a Touriño. Y todo indica que Fraga hará una nueva visita a Buenos Aires. Las giras australes servirán como prólogo de las etapas reinas, ya en Galicia, entre finales de septiembre y octubre, aunque a la vista siempre puesta en la diáspora.