José Luis Iglesias, gerente de la empresa Iberconsa-Argentina
28 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El gerente de Iberconsa-Argentina subraya que la discriminación que sufre la flota que opera en aguas australes no está relacionada con la nacionalidad de su capital social, más que nada porque todos los buques que operan en el caladero tienen bandera argentina y pertenecen a empresas argentinas. -Pero sí hay discriminaciones en el mar argentino. -Hay un trato diferenciado para los barcos del fresco, que pueden faenar al norte del 48, y los congeladores, que han sido confinados al sur, donde la merluza es escasa. Esa separación se ha hecho sin una base científica. -¿Seguro que tras ese trato preferente no hay una «fobia» a lo extranjero? -No, insisto, todos los buques son argentinos. Lo que subyace es la pugna política entre el Mar de Plata, base de los fresqueros, y la Patagonia, donde están los congeladores. Aquí, la población es menor y el rendimiento electoral, por tanto, reducido. -Entonces, ¿cuál es el principal problema? -La inseguridad jurídica. Argentina está pasando por momentos difíciles, a los que la pesca no es ajena. Para nosotros es esencial que el Gobierno desarrolle la Ley General de Pesca del 97 y fije el reparto de cuotas para poder marcarnos unas previsiones, sin tener que estar atendiendo continuamente a las resoluciones del Gobierno. -¿Por qué Argentina expulsó a los poteros? -Hablar de expulsión quizá sea algo exagerado. -Pero les han echado. -Sí, pero es una decisión normal. Había demasiada cría y los científicos recomendaron adelantar la veda.