Los equipos que se instalan a bordo de los pesqueros contienen una unidad de posicionamiento y una estación de transmisión-recepción vía satélite. El equipo integra dispositivos para el almacenamiento y la protección de los datos. Las «cajas azules» están cerradas y selladas para manipulaciones. Además de permitir la localización inmediata del barco, el sistema tiene otras funciones, como el envío automático de mensajes de alerta en los casos de bloqueo de antena, desconexión del cable de la antena o corte de energía eléctrica. Periodicidad del satélite Los pesqueros reciben constamente la señal para determinar la posición, su rumbo y la velocidad a la que navegan. Los datos que se captan son enviados automáticamente por la «caja azul» al satélite de Inmarsat-C cada dos horas. Una estación terrestre recibe los datos del satélite y los envía al centro de control de Madrid. Allí se analizan los mensajes y se transmiten automáticamente al destino que corresponda. Así, si un buque español navega en aguas de otro Estado, el centro transmite su posición al centro de aquel país de modo inmediato.