Manuel Veiga, patólogo del hospital de Viana do Castelo
02 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Santa Lucía, de Viana do Castelo, es el primer gran hospital que da cobertura sanitaria a la población de la región norte. Allí trabaja desde hace tres años Manuel Veiga, el primer facultativo gallego con plaza propia en el centro. «Terminé el MIR en Oviedo y vine a Oporto a un congreso. Aquí me enteré de que hacían falta patólogos. Hablé con el gerente y me contrataron», dice. -¿Se considera un emigrante? -Me considero un trabajador transfronterizo, porque, aunque trabajo aquí, vivo en Vigo. Pero hago mi declaración de la renta en Portugal, y el día de mañana cobraré la jubilación aquí, que está más segura que en España. -¿Se plantea su estancia como algo provisional o definitivo? -Mi estancia aquí es definitiva. No pienso regresar. -¿La integración es fácil? -Nunca he tenido problemas con mis colegas. Ellos conocen nuestro problema y nosotros el de ellos. -¿Qué tal es su relación con los pacientes? -En mi caso, no trato mucho con los pacientes porque mi trabajo consiste en hacer biopsias, pero por mis compañeros sé que la relación es muy respetuosa y cordial. -¿Tiene dificultades con el idioma? -Yo no, pero recuerdo a una compañera que llevaba días mosqueada, porque cada vez que entraba un paciente en ingresos decían que era quemado. Al principio pensó que se debía a que aquí hay astilleros, y que eran accidentes de trabajo, pero un día ya no pudo más y preguntó por la unidad de quemados. ¿Quemados? Pero si no hay unidad de quemados. Resulta que lo que ella entendía como quemados era camados: fulanito de tal, está camado, que quiere decir que está encamado. -¿Y fuera del trabajo? -Les caes bien si te muestras humilde. Cuando como en el bar les digo: ¡Qué rico está todo! Eso les agrada. -¿Qué imagen tienen en Portugal de los españoles? -Aquí admiran España, se comparan y nos tienen como un referente a imitar. Pero también es cierto que ven a los españoles un poco altivos.