Fin a la huelga de los más de cien días

La Voz

GALICIA

MERCEDES ESCAURIAZA CRÓNICA Termina el conflicto de La Unión tras la mediación de Cuiña

31 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

L Pacto del Hostal fue otra cosa. El rubricado en la madrugada de ayer en el Parador de Santiago se asemeja más a la Reconquista de los Reyes Católicos. El 29 de mayo de 2001 Galicia no estaba en juego, pero la estabilidad de muchos gallegos- los de Pontevedra, O Salnés y O Morrazo- empezaba a resentirse. Permanecían, desde el 30 de enero, sin un medio de transporte público para de sarrollar su vida cotidiana. Pero, por tercera vez Xosé Cuiña convocaba al empresario Raúl López, gerente de Monbus; a los dirigentes de la CIG, sindicato promotor de la huelga, y a las centrales CC OO y a UGT, como mediadoras. A última hora se sumó el alcalde de Pontevedra, quien durante días intercedió en la sombra para recomponer el diálogo entre las partes. A la tercera fue la vencida. Nadie abandonaría la mesa de negociación hasta que el acuerdo no estuviera firmado. Los dos precedentes anteriores, el 8 y 10 de febrero, y el 21 de mayo, no eran alentadores. El propio Manuel Fraga había encargado al conselleiro que zanjase este tema, tras visitar institucionalmente el Concello de Pontevedra el pasado 13 de mayo. La cerrazón y la dureza de las partes ha sido de antología. Pero, finalmente, Cuiña cumplió su misión: la huelga se desconvoca mañana, 1 de junio. Siete trabajadores serán readmitidos y una comisión negociará, a partir de la próxima semana, las reivindicaciones laborales que llevaron formalmente a la huelga. El motivo real fue otro, una falta de diálogo reconocida ayer por todos. Así, la triste historia del conflicto de Transportes La Unión no pasará a ser eso, historia, hasta que el conselleiro de Política Territorial, Xosé Cuiña, no estampe su firma en el laudo arbitral al que han tenido que someterse patronal y sindicato tras cuatro meses de huelga ininterrumpida. Antes del día 5 se revelará la incógnita de cuál ha sido el coste real en lo que respecta al número de conductores que han perdido su puesto de trabajo. Los cálculos apuntan a que veintinueve personas se encuentran en esa situación, bien de forma voluntaria o involuntaria. Pero de este tema nadie quiere hablar. Aunque, al menos ahora, todos los conductores, incluso los que tienen sentencia judicial contraria a ellos, se irán a casa con una indemnización que mitigará la penosa situación económica a la que les llevó aguantar 120 días de paro. Coste multimillonario El coste para la empresa es multimillonario. Se calcula que a diario dejó de ingresar más de un millón de pesetas durante la huelga. Además, en los primeros meses se produjeron, en distintos puntos de Galicia, múltiples daños materiales en vehículos del grupo Monbus. «Después de muchísimas horas de preocupación y de ocupación», explicó Cuiña, el conselleiro está satisfecho. El empresario dijo que aquél se puso más a favor de los trabajadores que de la empresa. Y es cierto. Lo reconoció. Incluso La Unión estuvo a punto de perder la concesión del transporte público en parte del sur de Pontevedra. Cuiña se unió a «la parte más débil» porque para que prospere un proyecto no sólo deben modernizarse los medios, sino también la calidad de vida de sus trabajadores, Cuiña dixit. Por eso, la CIG no se arrepiente, y apunta que «foi unha honra estar con estes compañeiros da folga». Al final, jamón y cañas para todos.