RECOGIMIENTO

La Voz

GALICIA

JUAN CARLOS MARTÍNEZ LA ESCENA GALLEGA

11 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Semana Santa, tiempo de meditación y recogimiento... En el atasco de la Cuesta de las Perdices, los madrileños encaminados hacia aquí meditan. Piensan si no deberían haber salido un día antes; por qué no se compraron el coche con aire acondicionado que estuvo de oferta en marzo; si no habría estado mejor quedarse en el chalé de la suegra en Torrelodones que meterse en esta aventura de asfalto y humos negros... En esta esquina del mapa, los gallegos que no se han embarcado rumbo a Canarias o al sur de Portugal también meditan. Piensan si no deberían haber puesto ya desde el lunes precios de madrileño a las cañas y las tapas, en vista de que la operación salida se adelanta, y si existirá una receta de mariscada sin más producto del mar que un berberecho y un mejillón por barba. Algunos confunden el recogimiento con la recolección. Pese a todas estas dudas y estos problemas, el éxodo se produce siempre. Galicia se llena de viajeros dispuestos a asistir a una procesión, a visitar una playa y a cumplir un par de etapas en las rutas gastronómicas. Otras veces alguno se llevó de vuelta, sin estrenar, el bañador y la sombrilla, y tiene enmarcada en casa la factura de la casa de comidas en la que le cobraron una mala paella a precio de caviar del Volga. Ya que vuelven, intentemos echarles un cabo ofreciéndoles un poco de esa calidad que tanto nos enorgullece. El sol, por una vez, está colaborando...