Luis García Soutullo recuerda que el propio Defensor del Pueblo falló a su favor cuando tuvo problemas para ofrecer sus actuaciones en la plaza del Carmen de Madrid, en 1998. Por lo que tiene que ver con el tema de los permisos, García asegura que la renovación pertinente se solicitó en el mes de octubre, pero la respuesta no ha llegado. Así que un policía municipal le avisó el pasado domingo de que, desde ayer, su actividad estática y estética no está permitida «por motivos de seguridad». El Defensor del Pueblo decía literalmente en su escrito que «de acuerdo con nuestro ordenamiento jurídico, los ciudadanos no precisan obtener ninguna clase de autorización administrativa para poder realizar una representación de mimo en la vía pública ya que, al no requerirse ningún tipo de instalación merecedora de ese nombre (similar a la que necesita un espectáculo público o actividad recreativa), y al percibir sólo lo que desean donar los viandantes, no existe ningún interés público general que deba tutelarse o protegerse con dichos permisos de los ayuntamientos».