El presidente de la Generalitat reconoce la «autoidentificación gallega» y dice que favorece la competitividad Pujol utilizó clave orteguiana para interpretar a Fraga. Mientras el presidente catalán opta por dejar paso a su delfín, Artur Mas, en las próximas autonómicas, el de Raxoi se abona a la senda de la continuidad. «Cada cual sabe su circunstancia», observó Pujol al periodista para analizar el fenómeno Fraga. La circunstancia del dirigente mediterráneo es tratar de hacer de CiU en el futuro una sóla fuerza política, e identificar jóvenes promesas para el nacionalismo catalán. El encuentro Fraga-Pujol se produjo en una reunión del Círculo de Montevideo, en el que el catalán puso en valor el concepto de «autoidentificación» fraguiano.
05 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El que fue rival de Fraga en la carrera por la presidencia de la Asamblea de Regiones de Europa, que acabó ganando, dialogó en corto con los demás integrantes del Círculo de Montevideo, convocados para crear un índice objetivo de competitividad. La cita tuvo una vertiente autonómica y sucesoria. Pujol, Fraga y Sanguinetti, presidente del foro y ex-presidente de Uruguay, escenificaron durante unos minutos un terceto protocolario de excepción. El president pidió permiso a Fraga para adentrarse en un terreno que dijo no corresponderle: «Se ha producido en Galicia el fenómeno de autoidentificación gallega y todo esto incide en el concepto de competitividad, que no puede desligarse de la enseñanza y las infraestructuras». Fue la circunstancia deferente de Pujol. El presidente de la Comunidad de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, no se quedó atrás e incidió en que Aznar «actúa de acuerdo con sus criterios», respecto a su decisión de no repetir. Simplemente, los respetó. Fraga, recién llegado de Nueva York, inauguró la sesión y Felipe González no se presentó. Al Círculo de Montevideo pertenecen, entre otros, los ex-presidentes de Uruguay, República Dominicana y Colombia. Hoy, más.