Más de un 60% se negó a contestar a una propuesta de la consellería sobre la modificación de horarios Los centros de secundaria de Galicia acatarán la reforma de las enseñanzas mínimas, pero han decidido no implicarse en ella. La Consellería de Educación envió un escrito con dos propuestas cerradas sobre las modificaciones que deberán introducirse en los horarios de ESO y Bachillerato, y más del 70% de los centros, según la CIG; y el 60%, según la consellería, decidió no contestar. Desde la Xunta autonómica de directores de centros de Galicia se critica la falta de diálogo en la aplicación de esta reforma.
02 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.La Consellería de Educación quiso someter a reflexión en los centros de secundaria de Galicia -institutos y centros públicos integrados- una propuesta con dos opciones para la modificación de los horarios de ESO y Bachillerato, que empezarán a funcionar tras la implantación de la reforma de las enseñanza mínimas. Las respuestas obtenidas fueron escasas. Menos de un 30% de los centros -según la CIG- y sólo un 40% -según la consellería- escogió alguna de las opciones, mientras que la gran mayoría manifestó su indiferencia o rechazo. Estudio de la CIG Los datos de la CIG-Ensino se desprenden de un estudio elaborado en 306 de los 333 centros que imparten ESO y Bachillerato. Según este informe, sólo 91 emitieron respuesta, 55 optaron por no contestar, y 160 enviaron un escrito de rechazo, lo que supone más de la mitad de los interrogados. Antonio Vázquez, miembro de la Xunta autonómica de directores de centros de Galicia, considera lógica esta posición ante dos propuestas cerradas en las que no se planteó ninguna alternativa. «Hai temas coma o de Relixión, que non se tocaron; non se nos deu a escoller e nin sequera se plantexan outras opcións», señaló. Para Vázquez, las decisiones se toman en Madrid y las propuestas hechas desde Galicia nunca pueden acabar suponiendo un problema para el Gobierno central. Los números de la consellería elevan hasta un 38,7% el nivel de respuesta de los centros. Según la directora xeral de Ordenación Educativa, Mar Pérez Marsó, el estudio de la CIG se limita a los centros públicos. De éstos -340-, sesenta decidieron no participar en la consulta, y de los interrogados, un 47% se decantó por alguna de las opciones, lo que sitúa la cifra global en menos de un 40%. Ante las críticas que califican de fracaso la iniciativa, Pérez Marsó dijo: «No considero fracaso llevar a cabo una política de consenso y ser dialogante». También indicó que los centros que mostraron su rechazo «lo hicieron a las propuestas del Gobierno central».