CARLOS PUNZÓN PERFIL Juan Corral, concejal dimisionario del PP vigués y senador
23 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.ASTA ayer, la única incógnita era la que giraba en torno a en qué fecha haría dimitir Fraga al que fue su apuesta para que el PP conservase en el 99 la alcaldía de Vigo. Lo demás estaba claro. El proyecto de hacer de Juan Corral el referente de los populares vigueses fue un fracaso, como lo fue que le acompañara en su lista el presidente del Celta. Ambos han tenido la misma salida en el plazo de un mes. A los dos les une no haber logrado ni un apoyo en el PP, y sólo que a uno lo aupase Fraga y al otro Cuiña impidió que el clamor interno se tornase en manifestación. Esa circunstancia ayudó a que Corral haya sido el último en enterarse de que él camina por un lado y su partido por otro, contrario a la tibieza con la que consideran que este abogado, dirigente del sindicato vertical y conselleiro con Fernández Albor, dirige la oposición viguesa. Juan Corral, nacido en O Carballiño en 1937, vivió una segunda juventud política cuando, siendo director de Relaciones Sociales y Laborales de Citroën, fue llamado en el 96 para dirigir el puerto vigués. Desde allí llegó a asegurar que él era el alcalde del Puerto, y una carambola lo hizo aspirante a ese cargo para toda la ciudad. La Diputación y el Senado fueron los premios otorgados al que fuera asesor de la CEOE pese a no hacerse con la alcaldía. Pero, como reconoce, «como hombre de partido soy un desastre» y eso apuró su caída. Asume sus meteduras de pata, pero llegó a pensar que aun cojo podría seguir jugando, como lo hizo con el Compos en Tercera. Ahora el Senado es su única muleta, pero ayer se enteró, el último, de que el entrenador sólo lo quiere para los amistosos.