Fraga se inclina por el 21 de octubre como fecha idónea para las elecciones

L. V. SANTIAGO

GALICIA

CITA ELECTORAL EN GALICIA Fraga agotará los plazos al máximo, como había anticipado. Las elecciones gallegas serán con toda probabilidad el 21 de octubre, según fuentes consultadas por La Voz. Es más que probable que los gallegos sean convocados a las urnas el tercer domingo de octubre, lo que supone que Fraga ha querido evitar el puente del Pilar para disipar dudas sobre la participación.

13 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Fraga había anunciado que los comicios autonómicos se celebrarían en la primera quincena de octubre. Esta revelación, que supuso un misil a la línea de flotación de la moción de censura presentada por el BNG, sería rebasada si finalmente prima el 21 de octubre como fecha para la consulta. Las elecciones se celebrarían cuatro años y dos días después de las que le dieron a Fraga su tercera mayoría, un 19 de octubre de 1997. El decreto de convocatoria señalará la fecha de los comicios, que deberán celebrarse entre el quinquagésimo cuarto y el sexagésimo día posterior a la convocatoria. También la duración de la campaña electoral y la fecha constitutiva del nuevo Parlamento gallego: un mes después del día de celebración de las elecciones. Los plazos aproximados de todo el proceso serían, en consecuencia, los siguientes: entre el 23 y el 29 de agosto se procedería a la disolución del Parlamento gallego. A partir de esa fecha, las fuerzas políticas dispondrían de un máximo de once días para presentar sus candidatos. La votación se produciría el 21 de octubre, previa campaña electoral, que durará un mínimo de quince días y un máximo de veintiuno. El mismo 21 se conocerían los resultados y el 24 se recontaría el sufragio de la emigración. El 21 de noviembre se constituiría el nuevo Parlamento, y un mes después, el 21 de diciembre, sería elegido el presidente. El secreto mejor guardado La fecha de las elecciones ha sido el secreto mejor guardado por el presidente en los últimos meses, hasta que encontró en esta hoja del calendario el resorte principal para contrarrestar la llamativa censura del BNG. Al asegurar que serían en octubre, como broche a la moción reprobatoria, dejaba atrás el mes de junio, manejado hasta entonces como el más probable por ser a priori el más bonancible.