Sanidade autoriza durante el antroido el uso de vejigas de vaca, consideradas MER de obligada destrucción Si creía usted que las «vacas locas» eran sólo un problema alimentario, sepa que está equivocado. Los efectos colaterales de la EEB no son sólo cuestión de precios, pérdidas, enterramientos e incineradoras. En Xinzo de Limia (Ourense), el ayuntamiento ha tenido que pedir un permiso especial para utilizar las vejigas de vaca que se utilizan en los desfiles del antroido.
23 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Es verdad que la vejiga de bovino representa un peligro relativo en el antroido -se utiliza para arrear sonoros guantazos en las celebraciones del sur de Galicia-, pero hasta hace bien poco a nadie se le había ocurrido que pudiera ser considerada material específico de riesgo (MER). Pero desde que la UE incluyó la bóvida bolsa de urea entre las vísceras de obligada incineración, los mataderos vieron cercenada su meritoria costumbre de regalarlas para la confección de atuendos carnavaleros, bajo amenaza de que cualquier comisario europeo acusase a Galicia, en plena precampaña, de incumplir las rígidas normas que previenen la extensión de la EEB. Así, al Ayuntamiento de Xinzo no le quedó otro remedio que recurrir a la burocracia de los permisos sanitarios y los cetificados veterinarios para mantener incólume su tradición. El concejal de Fiestas, Amador Díaz Verín, dice que en un principio se temieron lo peor, aunque finalmente subsanaron el problema. «Repartimos 1.600 vejigas, aunque no todo el mundo quedó contento», reconoce. Mataderos de Lugo y de Pontevedra contactados por responsables municipales tramitaron ante las delegaciones de Sanidade los correspondientes permisos, que, todo sea dicho, se despacharon con la celeridad que requería la ocasión y, por una vez, enmudecieron las críticas a la acción gubernativa en la lucha contra la EEB. ¿Quién dijo improvisación?