Máxima tensión en La Unión

M. ESCAURIAZA PONTEVEDRA

GALICIA

CAPOTILLO

Una huelga paraliza desde hace 16 días el transporte público en Pontevedra

13 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Huelga, amenazas, despidos, piquetes... El conflicto laboral desatado a finales de enero en la empresa La Unión -filial del Grupo Monbus-, que cubre un importante número de rutas de transporte escolar y público en la provincia de Pontevedra, ha alcanzado su máxima tensión. Hoy hay alerta policial. Los usuarios del transporte público de las comarcas de Pontevedra, O Salnés y O Morrazo llevan dieciséis días sin este servicio y más de siete mil escolares tienen que buscarse otros medios para llegar a diario a sus clases. La falta de entendimiento entre empresa y trabajadores se ha traducido hasta hoy, en el plano práctico, en el incumplimiento de los servicios mínimos decretados por la Xunta; en el empresarial, en importantes pérdidas económicas; en el laboral, en más de 25 despidos y cuarenta apercibimientos de sanción; y en el político, en el fracaso de la mediación del conselleiro de Política Territorial, José Cuiña Crespo. Así, el Ejecutivo gallego aprobó un nuevo decreto por el que, o bien recuperaba la concesión adjudicada a la empresa La Unión, dirigida por el lucense Rául López, o le permitía a éste la subcontratación para garantizar los servicios mínimos. Al final optó por esta opción. Teóricamente hoy habrá transporte. Los servicios mínimos los prestarán, según la empresa, otras firmas del grupo Monbus y compañías del sector «que nos están apoyando en esta sinrazón», argumenta López. La CIG, convocante de la huelga, comenzó reivindicando el cese del deterioro de las condiciones laborales y económicas de los trabajadores. Ahora exige también la anulación de los despidos.