El monumento compite ya en simbología con la propia Torre de Hércules A Coruña estrenó ayer el monolito de cristal más alto del planeta. Con sus 50 metros de elevación, el obelisco Millennium se alza sobre el paseo marítimo, en pleno barrio de Labañou, para conmemorar el cambio de milenio. Francisco Vázquez, el alcalde coruñés que más tiempo ha permanecido este siglo en el «trono» de María Pita, cumplió su sueño de «marcar un hito» con un monumento que desafía, al otro lado de la bahía, al gran símbolo de la llamada Ciudad de Cristal: la Torre de Hércules.
30 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.Hace 2000 años, evocó Vázquez, los coruñeses romanizados de la época levantaron en piedra el faro. «Desde hoy, la Torre tiene una hermana y compañera que simboliza lo que ha sido y será esta Ciudad de Cristal», auguró el alcalde. El Millennium nació el pasado mes de julio, cuando las palas comenzaron a excavar la parcela donde hoy se levanta el monumento. La constructora forzó la marcha durante cinco meses y medio de obras contra el crono, en las que también echó el resto un taller holandés, que se ocupó de fundir los cristales diseñados por el artista Gerardo Porto. Un minucioso puzzle de 174 piezas de vidrio cubre un esqueleto de acero de veinte toneladas. Los paneles recrean siete episodios de la historia de A Coruña: la epopeya de María Pita frente a Drake, la batalla de Elviña, la vinculación con América, la emigración y los homenajes a los reyes Alfonso IX, Carlos I y Carlos III. El monumento emerge de un estanque artificial que evoca el color del vecino Atlántico. Bajo la base del Millennium, una rotonda acristalada se convierte en un espectacular mirador desde el que se puede contemplar la silueta de la bahía coruñesa.