Mensaje de Navidad de Juan Carlos I El Rey, en su tradicional mensaje de Navidad, transmitió una visión positiva y optimista de España en lo económico, lo político y lo social, algo logrado 'en estos años con el esfuerzo de todos'. El monarca aseguró también que el terrorismo 'no sobrevivirá' si concurre la unidad de todas las 'fuerzas democráticas'.
25 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.El terrorismo, dijo el Rey, 'pervive, pero no sobrevivirá, os lo aseguro'. 'Veremos su fin -continuó- y para ello sigue siendo imprescindible el compromiso y la unidad de todas las fuerzas democráticas y la firmeza de todos en la defensa del Estado de Derecho'.
Don Juan Carlos se refirió al 'fenómeno inhumano del terrorismo', el problema que más preocupa a la población, para calificarlo como 'la expresión del fanatismo más cruel y negación de los derechos humanos y de los valores de libertad y convivencia'.
Don Juan Carlos dedicó,'en esta noche de manera muy especial', un 'recuerdo cargado de cariño hacia las víctimas del terrorismo y sus familias', ya que 'su sacrificio es para todos nosotros una deuda de gratitud que debemos honrar'.
El Rey, vestido con un traje oscuro y con la corbata negra que ha llevado desde la muerte de su madre, Doña María de las Mercedes, el pasado dos de enero, pronunció su alocución desde un sencillo decorado compuesto por unas flores y un Nacimiento.
'Tenemos una buena posición como nación -afirmó a continuación- y, desde las experiencias del pasado, un futuro que construir lleno de oportunidades y perspectivas positivas. Estos son momentos de ilusión y esperanza'.
Veinticinco años de reinado
Don Juan Carlos inició su mensaje para desear una
El mensaje se transmitió a través de Internet
En su mensaje navideño, que este año pudo ser visto, escuchado y leído en Internet, Don Juan Carlos dedicó también un recuerdo a 'los compatriotas que viven y trabajan fuera de nuestras fronteras' y también a 'los pueblos hermanos de Iberoamérica y a todos los pueblos amigos'.
Don Juan Carlos concluyó su mensaje navideño deseando 'bienestar y felicidad' no solo a todos los españoles, sino también a los 'inmigrantes que compartís con nosotros vuestro trabajo, esfuerzo e ilusiones', y también a aquellos extranjeros que 'habéis elegido vivir entre nosotros'.