Antes de la junta directiva recordó a los renovadores que deben estar dispuestos a «renovarse ellos también» Francisco Cacharro presidió ayer por última vez una reunión de la junta directiva provincial del Partido Popular de Lugo. Aunque no dejó de aclarar que será el presidente hasta el 7 de octubre, fecha del congreso lucense, sí que, a modo de balance, dijo que considera «satisfactorios» los resultados conseguidos en la provincia. La renovación en el partido, señaló una vez más, le parece muy bien «si los renovadores están dispuestos a que los renueven a ellos también».
28 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.La reunión de la junta directiva provincial del PP lucense apenas duró una hora. Antes de entrar, Francisco Cacharro Pardo admitía que era la última reunión de este tipo que presidía, si bien, señaló que «no nos despedimos hasta el 7 de octubre; hasta entonces sigo siendo el presidente». En todo caso, es la hora de hacer balance. Cacharro quiere hacerlo en el congreso del partido, pero a modo de adelanto declaró que es «satisfactorio». Mirando hacia atrás, destacó cómo fue creciendo el PP lucense en implantación social e institucional. «Es una labor de equipo», resaltó. Al término de la reunión de ayer, un conocido militante y concejal señalaba: «Tengo la sensación de que lo hemos dejado un poco solo». Cacharro, antes de entrar, había declarado que el relevo viene motivado «por un planteamiento a nivel general». Y le parece muy bien lo de la renovación, «si los renovadores están dispuestos a que los renueven a ellos también». De aquellos que no muestran disposición a renovarse, el líder de los populares de Lugo dice que no se fía. Ya anuncia que, después del congreso, colaborará «con el comité ejecutivo».