Asegura que España «sigue yendo bien», pese a ETA y la inflación El ministro de Asuntos Exteriores, Josep Piqué, cree que el presidente del Gobierno, José María Aznar, debería revisar su compromiso de no presentarse a la reelección en el 2004, a pesar de que, según dice, intentar convencerle «resultará un esfuerzo inútil». Lamenta que Aznar sea «una persona que acostumbra a cumplir su palabra» porque piensa que «España sigue yendo bien» pese a la inflación y el terrorismo.
04 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.En una entrevista publicada ayer en La Vanguardia, Piqué lamenta «muy profundamente» que el presidente «sea una persona que acostumbra a cumplir su palabra» ya que «España sigue yendo bien y este Gobierno inspira confianza pese a la inflación y el terrorismo». Señala que «el PNV es cómplice de ETA porque le da esperanzas» y dice que el terrorismo se acabará el «día que ETA llegue a la plena convicción de que no conseguirá nunca nada». Según Piqué, la situación económica de España es «muy buena» y, para hacer frente a la inflación, insiste en la moderación salarial y de los beneficios empresariales. Asegura que «sin la liberalización, los precios de los carburantes habrían aumentado más» y explica que, en la adjudicación de licencias de telefonía UMTS, se optó por facilitar la incorporación rápida y definitiva de España a la sociedad de la información y no por la recaudación. Sobre la proyección internacional de nuestro país, Piqué explica que el aumento de los compromisos en misiones de paz obligará a aumentar los gastos de defensa. Apuesta por un salto cualitativo en las relaciones con Estados Unidos y por aumentar la presencia española en Asia y el Pacífico. Para Piqué el mapa político catalán protagonizado por Pujol está «en descomposición» y no descarta ser candidato a la presidencia de la Generalitat, ya que «un responsable político siempre ha de estar dispuesto a hacer aquello más conveniente».