Un espectacular desplome en el túnel de O Cereixal dificulta y retrasa todavía más las obras de la A-6 en su último tramo. El incidente provocó un gran cráter (en la foto) y obliga a las empresas a retirar cientos de toneladas de tierra y a replantearse el proyecto. Fomento cree que el incidente apenas retardará la ejecución del tramo, si bien ya descarta el tener finalizados los túneles de Becerreá y Pedrafita hasta por lo menos dentro de un año. El resto de la obra confía inaugurarla a principios de año.
01 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.«No hay forma humana de hacer un túnel aquí», dijo un empleado de una de las empresas que trabajan en la perforación de un paso subterráneo de 1,68 kilómetros de longitud en el lugar de O Cereixal, en el municipio de Becerreá. Hace unas semanas, se produjo lo que en el argot de las obras se denomina una chimenea, al ceder el terreno. El resultado final, tras el movimiento de tierras que está siendo llevado a cabo, es un gran cráter en cuyo interior sería posible asentar varios edificios de viviendas. Los trabajos de construcción del túnel, correspondiente a los dos carriles en el sentido A Coruña, iban sobre ruedas. Las prospecciones previas demostraron que había roca y que el terreno aguantaba. A sólo unos metros de distancia, en el paso subterráneo para los vehículos que circulen en dirección a Madrid, todo se vino abajo. Veinte metros de altura A treinta y cinco metros de la entrada del túnel, la tierra se desplomó. La chimenea que se formó fue de unos veinte metros de profundidad. Algunos trabajadores indicaron que a sesenta metros no habían encontrado tierra firme para poder sostener con seguridad las bóvedas del paso bajo tierra. El incidente, según los vecinos, motivó un «gran movimiento» por parte de las empresas. Tanto por el día como por la noche, empezaron a retirar, de forma ininterrumpida, cientos de toneladas de tierra y las depositaronn en un prado próximo, que fue preciso expropiar a su propietario. Asimismo, fue habilitada maquinaria especial y también personal para bañar con cemento en polvo las laderas del cráter para evitar que la tierra se caiga. El desplome motiva que sea preciso replantear el proyecto y que actualmente la única posibilidad viable sea construir artificialmente el túnel, es decir hacer la armazón de hormigón. La situación provocará retrasos en la terminación del tramo, si bien fuentes del Ministerio de Fomento indicaron que si las condiciones meteorológicas en las próximas semanas son buenas, podría recuperarse el tiempo perdido.