Aznar acusa al PNV de ser el «caldo de cultivo» de ETA

COLPISA MADRID

GALICIA

Considera «nula» su confianza en recomponer la unidad democrática con los nacionalistas El presidente del Gobierno acusó ayer a los nacionalistas vascos de servir de «caldo de cultivo» de ETA y vaticinó el fracaso de la reunión del lunes entre el Ejecutivo y el PNV. «Mi confianza es nula», aseguró Aznar, quien descartó que «los mismos que después de once asesinatos han sido incapaces de corregir su acción política, vayan a dar marcha atrás y a liderar la lucha contra los terroristas y la pandilla de nazis que son sus secuaces». Reiteró que el Gobierno mantendrá «con total firmeza» su estrategia antiterrorista.

01 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

«¿Es que alguien cree que los dirigentes del PNV y el propio presidente del Gobierno vasco, después de todo lo que ha pasado, pueden sentarse en algo parecido a una mesa como Ajuria Enea?». Con esta pregunta dejó claro Aznar su «nula» confianza en los intentos por acercar al PNV a las posiciones de los partidos no nacionalistas. Aunque consideró que hay muchos militantes del PNV deseosos de recuperar la unidad democrática, aseguró que no tiene confianza alguna en que «los mismos que después de 11 asesinatos han sido incapaces de corregir su acción política, vayan a dar marcha atrás y a liderar la lucha contra los terroristas y la pandilla de nazis que son sus secuaces». El presidente del Gobierno defendió la decisión del PP de no acudir a la convocatoria del lehendakari Juan José Ibarretxe en tanto que Euskal Herritarrok participe en las conversaciones. «¿De qué quieren que hablemos con los nazis? ¿De cuándo nos rendimos, de cuándo nos vamos o de cuándo nos van a matar?», inquirió José María Aznar. «Limpieza étnica» El jefe del Ejecutivo reiteró el compromiso del Ejecutivo de «mantener con total firmeza y sin rebajar un ápice» su estrategia antiterrorista, que, según dijo, «no está hecha ni para impacientes ni para pusilánimes». Explicó que la ofensiva de ETA está dirigida contra todos los sectores sociales que «no están dispuestos a seguir sus dictados» ni a admitir su pretensión de «convertir al País Vasco en un campo de limpieza étnica, ideológica y política donde la ley sea la que imponen los terroristas, sin otra alternativa para los ciudadanos que el silencio, el exilio o la exposición al riesgo de sus vidas». «O te rindes o te vas o te mato», resumió.