Vacaciones en el coche

REDACCIÓN A CORUÑA

GALICIA

XOSÉ CASTRO

Los accesos a las playas y las localidades en fiestas son el «nido» favorito de los atascos, que se multiplican con el buen tiempo Tres de la tarde, camino de la playa; la «Bomba» suena en la radio y los niños juegan en el asiento de atrás. Todo va bien. Pero al dar la curva, el desastre. Una larga hilera de coches avanza lentamente, el claxon no para de sonar, de los modelos más viejos comienza a salir humo y algunos conductores se bajan para fumar un pitillo. Una excursión a la playa puede convertirse así en una pesadilla, pero peor parados salen los «currantes», que llegan tarde a su trabajo. El principal consejo es evitar las horas punta, y si no, armarse de paciencia es la mejor solución. Con un poco de suerte podremos llegar para tomar los últimos rayos de sol.

10 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Los atascos son moneda corriente en determinados puntos del territorio gallego, sobre todo los fines de semana y en las horas de entrada y salida de las playas. La autovía o autopista de turno puede ser una opción para evitarlos, pero hay que tener cuidado con las horas elegidas, porque tarde o temprano se producen retenciones. El alto número de turistas que este año visitan Santiago está dejando notarse, sobre todo, en el tráfico rodado. En los últimos días, la ciudad ha registrado graves problemas de circulación y aparcamiento. Ayer, como viene siendo habitual en las últimas semanas, los párkings de la ciudad colgaron el completo desde primeras horas. En las calles del centro, la circulación fue lenta y complicada durante toda la mañana. En las afueras, a la altura de Teo, la retención en el peaje de salida de la autopista A-9 llegó a ser de más de tres kilómetros. La policía local explicó que el atasco fue debido a la entrada masiva de coches provinientes de pueblos de la costa pontevedresa, lugar de alojamiento de muchos de los turistas que visitan Santiago por las mañanas, y vuelven a las playas por la tarde. En Ourense tan sólo cabe citar algunos problemas en el acceso a la ciudad desde la N-525, con retenciones ocasionales en el puente del Ribeiriño, además del tráfico lento que se registra unos metros más adelante en la N-120, debido a las obras de construcción de un nuevo puente sobre el Miño.