FORO VOCES DE ACTUALIDAD El ministro Jaume Matas confirmó una inversión de 86.000 millones La consideración del bosque como un sistema que, más allá de sus valores paisajísticos, cumple funciones esenciales para la preservación de la biodiversidad, el equilibrio hídrico, la regulación de los ciclos de nutrientes y la lucha contra el cambio climático es la base sobre la que el Ministerio de Medio Ambiente completará en los próximos meses el primer plan forestal nacional. El ministro Jaume Matas, que ayer participó en el foro Voces de Actualidad, organizado por el Grupo Voz, anunció que una de las líneas del Plan Hidrológico irá destinada precisamente a la reforestación de las cuencas y riberas fluviales. En Galicia, la idea se traducirá en actuaciones en ríos por valor de 26.000 millones de pesetas.
01 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Minutos después de que el consejero de Medio Rural del Principado de Asturias, Santiago Menéndez, apuntara la necesidad de diseñar un «plan forestal fuerte y consensuado con la sociedad» para anticiparse al remate del programa europeo 2000-2006, el ministro de Medio Ambiente confirmaba en el mismo foro la voluntad del Gobierno de seguir adelante con un proyecto iniciado en 1996 y que incluye la aprobación de un plan forestal nacional y una ley de montes que sustituya a la norma actual, vigente nada menos que desde 1957. El primer borrador del plan, enviado ya a las comunidades autónomas, apenas supone un esbozo de la situación en la que se encuentran las masas forestales españolas y de las estrategias de futuro. Jaume Matas recogió las demandas del consejero asturiano y aseguró que el documento incluirá las aportaciones de las autonomías, de los propietarios forestales y de todos los sectores involucrados. Además, garantizó su financiación (el presupuesto rondará los 300.000 millones de pesetas) para un período de seis años. La política forestal se completará con repoblaciones en riberas y cabeceras de ríos, al amparo del Plan Hidrológico que el Ejecutivo presentará el 5 de septiembre. Esta línea, que arranca de la consideración del bosque como «un elemento fundamental para la preservación de las cuencas fluviales», contará con una inversión de 286.000 millones de pesetas, de los que 26.000 irán destinados a Galicia.