La empresa usaba informes médicos falsos y vendía a través de firmas catalanas y valencianas Un empresario vigués de 46 años es el tercer detenido por la Guardia Civil dentro de la denominada operación Escama, que ha desmontado en Galicia una red de venta ilegal de conservas en mal estado. En dos días, la policía se ha incautado de 800.000 latas fraudulentas en Vigo y Ribeira. El delegado del Gobierno en Galicia confirmó ayer que la investigación continúa abierta. La policía cree que la firma Inviva, de Ribeira, utilizó certificados médicos falsos para acreditar la validez de las latas. Además, empleó sin éxito sociedades mercantiles de Cataluña, Valencia y Madrid, para introducir las conservas defectuosas en España.
02 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.La policía sospecha que la firma ribeirense Inviva compró las sardinas en Portugal, cuestión que niegan los empresarios, y posteriormente encargó la fabricación de los envases a una sociedad de Vilagarcía. Al final, la mercancía fue envasada por dos conserveras con sede en Muros y en Ribeira. Las primeras acciones se remontan a 1988, cuando Cruz Roja cedió a la empresa Expansión Exterior el envío de ayuda humanitaria a Tindouf. Esta firma sucontrató la operación a Inviva. Las primeras 40.000 latas llegadas a Argelia lo hicieron con graves anomalías y fueron devueltas. Una segunda partida fue igualmente devuelta desde Barcelona por presentar diversas irregularidades. En todos los casos, las latas perdían aceite, tenían abombamientos y entradas de aire. A pesar de que se ordenó la destrucción de todas las partidas, la policía sospecha que Inviva utilizó sociedades mercantiles de Cataluña, Valencia, Madrid y Galicia para colocar las conservas en el mercado. La única venta que logró materializar la empresa fue en Estonia (50.000 latas), pero la mercancía nunca llegó a utilizarse para el consumo humano gracias a un aviso de la Guardia Civil que permitió interceptar las sardinas. Para dar mayor credibilidad a la mercancía fraudulenta, los integrantes de la banda utilizaban certificados veterinarios falsificados extraídos de partidas de filetes de pescado congelado. A las dos personas detenidas el miércoles (uno de los empresarios cuenta con antecedentes penales por apropiación indebida) se sumó ayer un tercer apresado, en Vigo, que responde a las iniciales P.J.H.B.G. y que tiene 48 años. El delegado del Gobierno en Galicia, Fernandez de Mesa, afirmó ayer en Pontevedra que la operación Escama continúa abierta, aunque matizó que este intento de situar latas en mal estado dentro del mercado se trata «de un hecho aislado». En su opinión, se ha desarticulado a un grupo de personas que trataban de cometer un delito aislado, pero negó que se pueda hablar de una red organizada para «delinquir a gran escala». Fernández de Mesa definió la operación como «una intentona de unos empresarios». En la detención de las tres personas consideradas intermediarios en la operación intervinieron agentes de la Guardia Civil de Madrid y del equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga, apoyados por las comandancias de Pontevedra y A Coruña.