Abanca levanta el telón de RN30

Inaugura, tras una reforma, sus servicios centrales y su oficina principal en A Coruña, en la que han apostado por los espacios abiertos, la innovación tecnológica y la sostenibilidad


La Voz

«No es solo el resultado de una reforma, sino algo más profundo: una nueva forma de hacer banca con la que estamos revolucionando la atención a los clientes y nuestra forma de trabajar». Así presentó ayer Juan Carlos Escotet, presidente de Abanca, la remodelación del edificio que alberga los servicios centrales y la oficina principal en la coruñesa rúa Nueva, que la entidad ha bautizado como si de una estrella del fútbol se tratara: RN30.

Dentro de esa redefinición del negocio financiero, el banquero explicó que su sede operativa (en la que trabajan medio millar de personas, un 35 % más que antes de la reforma) se diseñó bajo principios claros, tanto estéticos como operativos: espacios abiertos, un papel central para la tecnología y un compromiso con la sostenibilidad, con menor consumo de energía y de papel y reduciendo la huella de carbono.

Como recordó Escotet, primer accionista de la entidad, «la tecnología permite hacer cosas hasta ahora impensables a distancia, por lo que las oficinas tienen que redefinir su papel». «Es un modelo de éxito probado que ya hemos aplicado en otros espacios de Abanca y que seguiremos extendiendo en nuestra red comercial y en nuestras sedes corporativas en los próximos años», añadió el consejero delegado, Francisco Botas, que explicó que, al cierre del próximo año, el proceso de renovación iniciado en el 2017 habrá permitido reformar una superficie de 75.000 metros cuadrados, con una inversión superior a los 50 millones de euros.

El concepto de espacio abierto configura un entorno más cómodo para clientes y empleados. Tanto en la sucursal bancaria como en las oficinas, «el edificio cuenta con espacios adaptados a todas las situaciones que se presentan en el día a día, desde encuentros o gestiones rápidas que requieren agilidad y comunicación sin barreras, hasta reuniones que necesitan una mayor privacidad». Para el consejero delegado, esto no solo produce una mejora de los procesos internos y una comunicación más eficiente con los usuarios, sino también «un elemento de motivación y colaboración».

En el apartado tecnológico, y para contribuir a ese espíritu de mayor flexibilidad laboral, Abanca ha optado por prescindir del grueso de los ordenadores de mesa e introducir como principal herramienta de trabajo una tableta, que facilita la interacción entre los trabajadores y la movilidad dentro del edificio. Además de incrementar la productividad, las mejoras tecnológicas se traducen en una atención al cliente más eficiente, tanto para explicar el funcionamiento de productos y servicios financieros, como para realizar simulaciones, contratar productos de forma rápida y cómoda u operar en los cajeros automáticos.

En cuanto a la sostenibilidad, Abanca destaca que el año pasado logró una reducción del 2,2 % en el consumo de papel, de un 10,6 % en el gasto energético y del 3,8 % en las emisiones de dióxido de carbono.

Presentación a los clientes

Tras la presentación a los medios, la entidad organizó ayer por la tarde un acto de inauguración para clientes. Los más de 200 invitados pudieron conocer de primera mano las instalaciones, junto al presidente y el consejero delegado. Acompañados por empleados del banco, que les mostraron las estancias reformadas y les explicaron la nueva filosofía de trabajo, los asistentes visitaron tanto la nueva oficina de atención al cliente, situada en la planta baja, como las dependencias de los equipos de trabajo.

«Cuando tengamos oportunidades las aprovecharemos», dice Escotet sobre futuras adquisiciones

La receta del Banco de España es clara: apuesta por entidades más grandes para reducir la estructura de costes y generar más valor en un entorno de estrechos márgenes comerciales. Y en Abanca aseguran que no solo han captado el mensaje, sino que lo han demostrado con hechos. «La apuesta que se ha planteado esta casa para cumplir sus objetivos tiene una vertiente orgánica y otra inorgánica», explicó Escotet, que destacó que, en el caso de las operaciones de compra, estas se hacen «sin prisas, con mucha prudencia y buscando la más absoluta complementariedad», tanto con el modelo de negocio como con las formas de gobierno corporativo. Puso como ejemplo la adquisición de lo que ahora es Abanca Servicios Financieros (que compraron al Popular), así como las de la filial portuguesa de Deutsche Bank y de la red española de Caixa Geral.

«Cuando tengamos oportunidades las aprovecharemos», recalcó el presidente de Abanca, que destacó que la entidad cuenta con la «holgura de capital» necesaria para estudiar nuevas operaciones. Eso no implica, matizó, que haya en el banco gallego una «obsesión» por el tamaño.

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