La aeronáutica gallega despegará este año con los 900 pedidos de Airbus

El sector participa en toda la gama de aviones comerciales que entregará este 2019


redacción / la voz

La flota mundial de aviones de pasajeros se duplicará hasta casi 48.000 unidades en los próximos 20 años. El aumento del tráfico de pasajeros ha hecho de la aeronáutica un sector imparable que crecerá a un ritmo del 5 % anual hasta el 2039, según los pronósticos compartidos por el constructor europeo Airbus y su eterno rival, el estadounidense Boeing.

El negocio civil es el gran motor de la industria en España, en donde Airbus Group tiene más de 2.000 suministradores de componentes, a los que contrata un volumen de actividad media de 1.800 millones de euros al año.

El consorcio aeronáutico europeo es el pulmón del sector en Galicia, y su cartera de pedidos récord, que hasta finales del 2019 sumará 890 aviones comerciales, según acaba de anunciar en la presentación de sus resultados trimestrales (sus ingresos consolidados aumentaron un 24 %, hasta los 12.500 millones de euros), tiene impacto directo en las empresas aeronáuticas gallegas que, en distintos niveles de subcontratación, proveen componentes para los cuatro principales modelos comerciales de Airbus: A-320 Neo, A-330 (del que prepara una versión Neo) A-350 XWB y el malogrado gigante A-380, cuya vida comercial se acabará en el 2021, por falta de demanda.

Aviones superventas

El motor más potente del sector en Galicia está en Ourense. Se trata de Coasa. La filial gallega del grupo Aernnova fabrica importantes paquetes de piezas de toda la familia de aviones civiles de Airbus.

Por ejemplo, en el modelo más nuevo, el A-320 Neo, produce las puertas del tren de aterrizaje y los spares del estabilizador horizontal. Este aparato se está convirtiendo en un auténtico superventas.

«El principal reto es el programa del A-320 Neo, que va por buen camino, para alcanzar una tasa de producción de 60 aviones al mes para mediados del 2019 y hasta 63 unidades para el 2021», explican fuentes de Airbus.

Este avión es señalado como el competidor del 737 MAX de Boeing afectado por la crisis derivada de la suspensión de sus operaciones, a raíz de dos accidentes aéreos en menos de cinco meses

El grupo Aernnova es el adjudicatario del 100 % de las puertas del tren de aterrizaje del A-320 Neo; y Coasa, su filial gallega, asume el 25 % de esa producción; además del 50 % de los spares. «Son buenas noticias para Aernnova, para nosotros, pero también por lo que representa para toda la cadena de subcontratación que tenemos en Galicia [entre los que están Utingal, en Vigo; y Laddes Work, en Ourense]», explican fuentes del Consorcio Aeronáutico gallego.

Además del A-320 Neo, el nuevo Airbus A-350 XWB genera grandes expectativas por el volumen de actividad que aportará a Coasa, Delta Vigo; y, en general, a la aeronáutica gallega en los próximos años. «Es el proyecto aeronáutico más importante de los últimos años, y tenemos muchos paquetes muy importantes», explica el sector.

Con Lufthansa en cabeza, con 674 aeronaves, Airbus ya ha recibido pedidos en firme por parte de 48 clientes (entre ellos la española Iberia, con una veintena de unidades) para producir 852 aviones de la familia A350 en los próximos tres años.

En este modelo trabaja también intensamente Delta Vigo, desde su filial instalada en Illescas (Toledo), en donde Airbus tiene una planta de componentes para este avión, que cuenta con la mayor participación de empresas españolas. Concretamente, un 11 % del aparato es de fabricación nacional.

El sector, agrupado en el Consorcio Aeronáutico Gallego, cerró el 2018 con 120 millones de facturación (un 2 % más). Con una treintena de empresas y 1.200 trabajadores lleva más de una década surtiendo ingeniería, componentes y utillaje a través de su participación en los principales programas comerciales de los cinco mayores constructores aeronáuticos del mundo: el consorcio europeo Airbus, en primer lugar, seguido del estadounidense Boeing, con proyectos ya para el futuro 797; el portugués Embraer, el canadiense Bombardier y, más recientemente, el gigante estatal chino Comac.

Babcock entra en pérdidas, pero garantiza su compromiso con los drones gallegos

Las cuentas de Babcock MCS Spain, la mayor empresa de helicópteros del sur de Europa, y socia de la Xunta en el Centro de Investigación Aerotransportada de Rozas, no están en su mejor momento. La antigua Inaer, vendida a la británica Babcock en el 2014, encadena su tercera caída consecutiva de volumen de negocio, hasta los 168 millones de euros (el ejercicio en el que se cerró la venta la facturación de la empresa estaba en 207 millones), y a entra en pérdidas por primera vez desde que fue adquirida por la matriz británica.

La empresa, especializada en la operación de helicópteros de salvamento y rescate, centra en Rozas su proyecto de aviones no tripulados en la lucha contra incendios. Su inversión en desarrollo de I+D está enfocada a buscar soluciones tecnológicas para combatir el fuego y proteger el medio ambiente; y así va a seguir, según confirmaron fuentes de la compañía, que ratifican su apuesta por Galicia, pesa a esta coyuntura económica adversa.

Según las cuentas individuales del último ejercicio, Babcock MCS Spain facturó un 40 % menos debido a la pérdida de algunos contratos, entre ellos el del servicio del 061 de la Xunta de Galicia, aunque posteriormente al cierre del ejercicio ha logrado cerrar acuerdos importantes.

Según la memoria de las cuentas, los servicios de salvamento suponen el 29 % del negocio de Babcock, la extinción de incendios aporta otro 25 %, y los servicios de rescate un 21 %. El 96 % del negocio de la empresa está en España.

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