El Coruxo no conoce la derrota en el 2014 tras las incorporaciones de Mateo Míguez, Cristóbal Juncal y Vicente Moscardó
24 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.El Coruxo ha pasado de cerrar el 2013 con una racha de cinco derrotas consecutivas a iniciar el presente año encadenado tres partidos en los que ha puntuado -un empate y dos victorias-. Entre los cambios que ha experimentado el equipo en este tiempo hay tres nombres propios, los de los fichajes Mateo Míguez, Vicente Moscardó y Cristóbal Juncal, que han contado para Rafa Sáez desde el primer momento.
«Tratamos de ayudar lo máximo posible al equipo, pero cada uno de nosotros es uno más. Creo que el parón benefició al equipo y los fichajes nos sumamos un poco a eso, más que ser nosotros los responsables del cambio», analiza Mateo Míguez. Sus dos compañeros también se expresan en la misma línea. Para Juncal, que llevaba meses entrenando con el Coruxo antes de fichar, «el equipo ya estaba rodado y con confianza, era más una cuestión de suerte o circunstancias que de potencial», señala.
Pero más allá de restar importancia a su papel, en lo que también coinciden los tres en que se incorporaron al equipo verde con ganas de dar el 100 %. «No sé si nuestra llegada ha tenido realmente tanto que ver, pero sí que trabajamos con toda la ilusión del mundo para poner muestro granito de arena y contribuir tanto como podamos», apunta Vicente Moscardó.
Creen que el hecho de que las dos victorias del 2014 hayan llegado con remontada ha sido clave. «Pienso que la que la del Compostela fue el verdadero punto de inflexión. Esas cosas te dan un ánimo extra, porque te hacen ver que puedes ganar a cualquiera», dice Míguez. «Y que si te meten uno, aún estás a tiempo de hacer dos», añade Moscardó. También el haber recuperado a algunos lesionados, comentan, ha sido otro factor importante que ha posibilitado el resurgir verde.
Pese a no conocer la derrota todavía en este 2014, rechazan que haya riesgo de un exceso de confianza, pues tienen presente que aún ocupan la plaza de promoción de descenso y que les queda mucho por escalar. «Es una racha buena, y es importante, pero tenemos que seguir luchando, porque por ahora no hemos hecho nada», razona Juncal. Lo sucedido les ayuda, eso sí, «a afrontar la semana con más alegría y tranquilidad», en palabras de Mateo.
En cuanto a los aspectos por mejorar, mencionan el salir concentrados desde el principio o el que ellos, los nuevos, prosigan su acoplamiento. Los tres destacan el buen recibimiento de la plantilla -todos conocían de antes a algunos compañeros- y dicen sentirse «muy contentos» también en el terreno individual, donde prometen seguir trabajando para que la racha no sea flor de un día. La próxima oportunidad de confirmarla es el domingo (O Vao, 17.00) en el derbi contra el Racing de Ferrol.