Dos acciones de estrategia encumbraron al Montañeros pero el Celta B salvó un punto a base de fútbol
03 ene 2011 . Actualizado a las 11:00 h.El Montañeros aprovechó sus dos primeras llegadas para marcar a balón parado en sendos cabezazos y el empuje y las ocasiones del Celta B se estrellaron con su miopía de cara a la portería de Diego. Como consecuencia, el primer derbi del año en Barreiro acabó con tablas.
No fue un duelo clásico. Todo lo contrario. El filial céltico cogió el balón y quiso mandar desde el principio, pero quien pegó y además por partida doble fue el colectivo de Abraham García. De un modo similar. Falta en la frontal y un cabezazo a la red. Primero lo hizo el largo Raúl Lozano y poco después el ex céltico Candela.
Con el 0-2 el Celta B fue un volcán. Los de Milo comenzaron un asedio hacia la portería de Diego que el orden y el rigor defensivo de los coruñeses apenas podían contener, sin embargo ni Jota, ni Carlos David ni Edgar acertaron con los tres palos. Todo iba para fuera. Al lateral de la red en el mejor de los casos.
Todo cambió al inicio del segundo tiempo. Tras un aviso del escocés Kech en la jugada de saque de centro, el filial encontró los tres palos. Primero acortó diferencias a balón parado y por medio de un lateral como Víctor Vázquez y a continuación Jota empató tras un barullo provocado por una falta de la frontal. El balón entró casi a cámara lenta sin que nadie del Montañeros reaccionase a tiempo.
Con media hora por delante parecía que el filial había hecho lo más difícil y que emularía al primer equipo remontando, pero no fue así. El Montañeros se plantó bien, los cambios no ayudaron a mejorar el ataque celeste y el equipo vigués apenas fue capaz de crear una sola oportunidad en el runch final de la contienda. Tan sol Kech llegó a intimidar a Diego, aunque la parada de la tarde la hizo el catoirense Sergio Álvarez después de un remate envenenado de Herbert, quien estropeó su buen partido con una segunda amarilla en el tiempo de prolongación.
El empate relega al conjunto vigués a la tercera plaza al término de la primera vuelta, mientras los coruñeses siguen en la zona templada. Nadie salió tocado del primer acto del año.