El Celta B asfixia al Montañeros con una presión apabullante

J. V.

FUTBOL GALLEGO

02 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La matinal del Jueves Santo deparó en Barreiro probablemente el mejor partido de la temporada del Celta B y el peor del Montañeros. El resultado no solo refleja lo que se vio en el terreno de juego, sino que es incluso corto, ya que en el primer tiempo el equipo vigués pudo alcanzar una goleada de escándalo.

El equipo de Milo Abelleira le imprimió desde el primer minuto una intensidad asfixiante a su presión, de la que los coruñeses no supieron salir. La igualada inicial se rompió con un penalti riguroso cometido por Capi sobre Oriol, que el propio delantero local convirtió.

El segundo llegó casi de inmediato tras un saque de esquina que despejó mal Diego y definió Carlos David con una vaselina por encima de la defensa.

El Montañeros perdió numerosos balones en su propio campo ante la presión local y las ocasiones se sucedían. La pegada del Celta B se confirmó en una jugada personal de Pedro Vázquez que envió a Toni para que fusilase con un zurdazo desde la frontal. La puntilla la puso Álex López con un derechazo espectacular.

La única llegada de los de José Ramón al área acabó en gol con un balón colgado por Julien que empujó Rubén Pardo en el área pequeña. El Montañeros reaccionó en la segunda parte, pero era tarde. Iago Iglesias y Álex, ambos en faltas directas, firmaron el marcador final.