El arbitraje del Chantada-Lemos, partido en el que hubo seis expulsados, dos del conjunto local y cuatro de los monfortinos, causó indignación en el seno de la entidad que preside Antonio Feijoo. La directiva lemista considera que influyó en el resultado, ya que con sus decisiones de expulsar a futbolistas, puso nerviosos a los jugadores. El vicepresidente del Club Lemos, Antonio Pérez, hizo ayer una reflexión sobre el colectivo arbitral, si bien no quiso profundizar demasiado, al considerar que criticarlos podría significar represalias hacia el equipo en lo que resta de competición. «El árbitro, que era de Monterroso, nos machacó. A partir del 0-2, se le cruzaron los cables y nos perjudicó. Tanto las expulsiones del Chantada como las nuestras son totalmente injustas, porque fue un encuentro de guante blanco, en el que no hubo ningún problema. El problema no es que nos quitara dos puntos, sino que además nos dejó en cuadro para el choque del próximo domingo», dijo el vicepresidente de la entidad lemista. Nivel deficiente Antonio Pérez tampoco se extraña demasiado de estos comportamientos, que califica de acordes con el nivel de la categoría. «El colectivo arbitral es muy especial. Son árbitros malos, que están muy por debajo del nivel de la Preferente Autonómico, que es flojo. Estos colegiados de regional son personas que nunca jugaron al fútbol, y que no conocen la mentalidad de los futbolistas. Nada más que un jugador les hable, ya les sacan una amarilla. El domingo nos expulsan a Robertiño, alegando una agresión. No existió. Fue un choque con un contrario, es decir un lance del juego, y nos castigan de esa manera. Es inadmisible», apuntó Antonio Pérez. El mandatario lemista también relaciona este tipo de arbitrajes con las necesidades de la Federación Gallega de Fútbol. «En la asamblea del fútbol gallego del pasado mes de julio ya avisé que esta temporada se sacarían muchas tarjetas amarillas y rojas, porque este ente tenía que recaudar los 54 millones de las antiguas pesetas que supuso el despido del ex secretario general de la federación. La mejor manera de hacerlo es con tarjetas, que suponen un desembolso importante a los clubes de fútbol», espetó el mandatario lemista. Por último, Pérez también denunció la actitud del colegiado al finalizar el partido. «Acabamos de jugar a las ocho menos cuarto de la tarde, y me entregó el acta a las nueve y media de la noche», dijo.