El lateral riojano jugó como centrocampista en Luanco
27 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.REDACCIÓN SANTIAGO Pablo Pinillos es el comodín del Compostela. El capitán y lateral derecho del conjunto santiagués viene jugando en la presente campaña en la banda izquierda. Ante el Caudal, el riojano disputó los últimos minutos como pivote, posición en la que repitió en Luanco el pasado domingo. Pinillos jugó todo el partido por delante de una línea de cuatro defensas y acompañando al canterano Bossa en la zona de creación. Pinillos cuenta que el entrenador «me está poniendo en varias posiciones y yo, como profesional, trato de adaptarme». Además, destaca que se encontró «muy cómodo» en el centro del campo. El jugador riojano no extrañó la posición y fue uno de los futbolistas más destacados del Compostela. Por eso, Pinillos resalta su satisfacción y su alegría por el deber cumplido. «Estoy muy contento, tanto a nivel personal como de grupo», resume el defensa blanquiazul. Al mismo tiempo, recuerda que el Compostela ofreció una gran imagen en Luanco. Pinillos coincide con su entrenador y señala que el Compostela realizó el mejor partido de la presente campaña. El Compostela, según Pinillos, «convenció al fin» a todos los aficionados que se desplazaron a Luanco. El jugador reconoce que fue «un día grande y de fiesta». La plantilla blanquiazul tenía «muchos deseos» de brindarle a la hinchada una victoria fuera de casa. En Luanco, ante el potente Marino, se cumplieron los objetivos del plantel compostelanista. El equipo de Duque alcanzó su segundo triunfo en campo ajeno. El primero fue también en tierras asturianas. Sobre su nueva experiencia como centrocampista, Pinillos aclara que «en Mieres fueron unos pocos minutos al final del partido. En Luanco ya fue durante todo el partido. Me encontré bastante bien, pues tengo clara la misión que tengo que desempeñar y sé lo que el entrenador quiere. Además, me entendí perfectamente con Bossa, un futbolista de mucha calidad y de gran futuro. Nos compenetramos bien e hicimos una buena labor». Pinillos, además, insiste en que en el cómputo de los noventa minutos fue el mejor partido del Compostela. «Fue el encuentro en el que mostramos una mayor regularidad», destaca. Asimismo, apunta que el equipo se adaptó muy bien el terreno de juego, en un partido «de mucha pelea, lucha y sacrificio». El Compostela, después de tres jornadas sin ganar, logró los tres puntos y se acercó de nuevo al liderato. Sin embargo, Pinillos revela que «debemos ir paso a paso», sin hacer demasiados cálculos a largo plazo.