Duque sufre y se desespera

La Voz

FUTBOL GALLEGO

ÁLVARO BALLESTEROS

FÚTBOL / COMPOSTELA

29 oct 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

X. R. SANTIAGO Luis Ángel Duque sufre en el banquillo. El técnico reconoce que «hoy me desesperaba en el banquillo. Por eso os he hecho esperar tanto, pues he tenido que ducharme y he tenido que estar un buen rato para relajarme. Hasta tenía un dolor de cabeza». Duque reconoce las grandes dificultades de su equipo. Asume que cuando el Compostela tiene el balón, es un equipo «tremendamente peligroso y muy bueno». Sin embargo, apunta que cuando no lo tiene, «somos unas auténticas madres». Sobre el Barakaldo, el madrileño destaca que se encontró con el equipo que esperaba, es decir, un conjunto «rocoso y difícil, con mucho peligro en la estrategia y en los rechaces». Por eso, insiste en que «durante la semana lo repetimos hasta la saciedad y, joder, nos hacen el primer gol en el rechace de un córner». Muchas facilidades Duque subraya que sus jugadores estuvieron «muy despistados» y destaca que «dimos muchas facilidades». El técnico destaca que «sufrimos una barbaridad» y apunta que «no pillamos ni un solo rechace». Duque insiste en que cuando el Compostela tiene el balón es «muy peligroso», pero cuando no lo tiene es un equipo «endeble». Pese a todo, quiere dejar claro que «no hay que quitarle méritos al Compos, pues le marcó cuatro goles al Barakaldo». Al mismo tiempo, cuenta que «cuando el Compos no estaba bien y cuando nos estaban comiendo las narices, el público echó el equipo para arriba. Y eso tiene mucho mérito. Hay que agradecerlo».